Cada vez más jóvenes con cáncer de piel
Hasta el viernes próximo, todos los hospitales públicos del país y algunos centros privados controlarán gratis los lunares
1 minuto de lectura'
Dispuestos a lograr que los argentinos cambiemos nuestra cultura del bronceado , los dermatólogos vuelven a arremeter contra la excesiva exposición al sol, la primera causa del melanoma, tumor maligno en franco aumento.
Y ahora, más que nunca, las cifras los respaldan. En 1935, una de cada 1500 personas podía tener melanoma en su vida; en 2002, esa proyección es de una por cada 67 personas. El crecimiento anual promedio es de entre el cuatro y el cinco por ciento.
Precisamente, para intentar revertir esta tendencia se inicia hoy la tradicional Campaña Nacional de Prevención del Cáncer de Piel que desde 1993 organiza la Sociedad Argentina de Dermatología ( www. sad.org.ar ). Hasta el viernes próximo, en todos los hospitales públicos del país y algunos centros de salud privados, dermatólogos de la entidad controlarán gratuitamente los lunares y explicarán cómo cuidarse del sol y prevenir el cáncer de piel.
"El melanoma es el tumor que más aumentó su incidencia en dermatología", explicó el doctor Mario Marini, profesor de Dermatología de la Universidad de Buenos Aires y director de un estudio epidemiológico realizado entre 1998 y 2003 en el Servicio de Dermatología del Hospital Británico.
La mayoría de los 154 pacientes atendidos por melanoma fueron varones (59%) y, en el 76% de los casos, el tumor estaba ubicado en el tronco, especialmente en la espalda. El 62,8% de los melanomas diagnosticados fueron finos , es decir, con menos de un milímetro de espesor y sin metástasis. "Si se detectan antes de que midan un milímetro y se extirpan, se curan", explicó Marini.
Otro estudio, esta vez realizado por la SAD en 2002, halló que el 28,57% de los chicos de entre 9 y 13 años asocia el bronceado con la salud, mientras que el 12,38% dijo conocer los riesgos del sol y cómo protegerse.
Este trabajo, destinado a conocer y evaluar las actitudes y las conductas infantiles con respecto al sol, incluyó a 210 alumnos de primero a séptimo grado de escuelas primarias porteñas. Los niños reconocen los horarios de exposición al sol sólo a partir de tercer grado, mientras que recién en séptimo mencionan el uso del protector solar.
El melanoma es el tumor maligno del melanocito , una célula presente en todo el cuerpo en la superficie de la epidermis y que le da el color a la piel. Además, produce la melanina , un pigmento de color marrón oscuro responsable del bronceado y del color del cabello y de los ojos. Recibir gran cantidad de rayos ultravioleta (UV) A y B puede producir la mutación del material genético y transformar una célula normal en cancerosa.
Aunque la mayoría de las veces los melanomas aparecen sobre piel sana, también pueden formarse en los lunares. "Para poder detectarlos existe el ABC de los lunares -señaló Marini-, que mide la asimetría, los bordes y el color... Y también está la D por el diámetro, que debe preocupar cuando supera los seis milímetros. Para detectarlo existe un autoexamen (ver infografía)."
Esto, claro, sumado al control médico. En la campaña de 2002, la SAD diagnosticó lesiones tumorales en 363 de las 12.033 personas atendidas voluntariamente. La mayoría de los tumores detectados fueron basocelulares (311); el resto fueron de células escamosas o espinocelulares y melanomas.
Intensa y esporádica
La causa más frecuente del melanoma no es sólo una exposición solar intensa, sino en especial, esporádica.
"Habitualmente, el melanoma no lo padece el que está todo el día al sol, sino el que tiene quince días o un mes al año de vacaciones como los profesionales o los oficinistas -dijo el doctor Marini-. En ese tiempo toma todo el sol que no toma el resto del verano y practica todo el deporte que no hace en el año."
Por eso, para la doctora Patricia Troielli, del Servicio de Dermatología del Hospital de Clínicas y secretaria general de la SAD, "el mensaje no es no tome sol , sino disfrute de una manera inteligente las actividades al sol ".
Los arrebatos solares desde el nacimiento y hasta los 15 años son acumulativos. "La prevención hay que empezarla en los niños -señaló Marini-. Como ellos muchas veces no comprenden el mensaje, aunque a veces lo entienden mejor que los adultos, les decimos a los padres que los protejan y, a veces, lo que ellos menos hacen es predicar con el ejemplo."
Pero, cuidado: ningún protector es infalible. "No hay que pensar que será la única arma para protegernos -dijo Troielli-. Es lo que más ha mejorado en la industria cosmética para el tratamiento y la prevención del envejecimiento de la piel, pero debe aplicarse bien."
¿Cómo? Veinte minutos antes de exponerse al sol y en todo el cuerpo. En la playa o la pileta hay que volver a aplicarlo cada dos horas. El factor de protección debe ser superior a 30 "porque, aunque mal aplicado, garantiza los resultados esperados", explicó Troielli.
Los adictos al sol pueden tranquilizarse porque ese nivel de protección no inhibe el mecanismo del bronceado. "Pero sin el enrojecimiento agudo que, por los rayos UVB, induce a que la célula se enferme", agregó la dermatóloga al explicar que existen dosis de radiación solar "por debajo de la piel colorada" que se acumulan y pueden producir cáncer.
En la Argentina, los especialistas están diagnosticando melanomas en pacientes de 20 a 30 años y en menos mujeres. "Ellas tienen mejor pronóstico de sobrevida porque los tumores se asientan más en las piernas y son más sencillos de detectar que en el hombre, al que le suelen aparecer en el tronco", dijo Marini. Quien tuvo un melanoma puede desarrollar otro en cualquier lugar del cuerpo y, en ese caso, los cuidados del sol y los controles periódicos son "de por vida".
A largo plazo
Aunque la vida al aire libre es muy sana porque activa las endorfinas -las hormonas del sistema nervioso que fortalecen el sistema inmune, alivian el dolor y producen sensación de bienestar-, las consecuencias del hábito de tomar sol se miden sólo con los años.
"Las exposiciones en función de una cultura del sol son contraproducentes y tienen un precio que se paga a muy largo plazo", aseguró Marini, luego de poner como ejemplo una de las excusas que ponen muchas de sus pacientes para tomar sol: prevenir la osteoporosis. "Para los huesos es suficiente una exposición de diez minutos tres veces por semana", retrucó.
-Entonces, tomar sol es saludable...
-Ningún bronceado es saludable porque indica un daño a la piel. El sol no está prohibido... Al contrario, es una fuente de vida, pero sólo si se toma con precaución.
-¿Y un poquito de color en la piel?
-(Risas) Si le gusta el tono bronceado, se puede obtener artificialmente con cremas autobronceantes que no atacan la piel... La cama solar está prohibidísima, sentenció Marini.



