Sida: crece el contagio heterosexual

Afecta principalmente a las mujeres cada vez más jóvenes y de un menor nivel de escolaridad
Afecta principalmente a las mujeres cada vez más jóvenes y de un menor nivel de escolaridad
Valeria Shapira
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29 de agosto de 2001  

Más enfermos y mayor dispersión geográfica. Este es, en síntesis, el lado más preocupante del último Boletín sobre el Sida en la Argentina, difundido ayer por la Unidad Ejecutora de VIH/sida del Ministerio de Salud. Al 31 de marzo de este año, nuestro país acumula 19.193 enfermos, mientras en agosto de 2000 el número sólo alcanzaba a 17.615 pacientes. Por otra parte, se evidencia un nuevo fenómeno: hasta el momento la epidemia se concentraba preferentemente en los grandes centros urbanos. Ahora, en cambio, hay mayor número de enfermos en ciudades de menor densidad poblacional, como por ejemplo Posadas, que el año último presentaba 144 enfermos y sólo siete meses más tarde suma un total de 182.

"Aumentó el número de enfermos, disminuyó levemente la proporción de contagios entre usuarios de drogas endovenosas, se elevó la transmisión heterosexual afectando principalmente a las mujeres en edad fértil y ya se evidencia una vuelta al aumento de contagio en hombres que tienen sexo con hombres. Por otra parte, el aumento en ciudades del interior nos llama la atención", resumió a LA NACION la doctora Adriana Procupet, coordinadora de vigilancia epidemiológica del mencionado organismo.

Más contagios

Epidemia predominantemente urbana, la del sida evidenció "una ligera disminución de la proporción de enfermos en la ciudad de Buenos Aires, partidos del conurbano bonaerense y Rosario, y un aumento en otras ciudades, como Córdoba, Mendoza" y la mencionada capital misionera. Según el informe anterior, el 90% de los enfermos se concentraba en las grandes ciudades; ahora, la cifra bajó al 80%. De todos modos, la mayor concentración de enfermos continúa en territorio bonaerense, Santa Fe, Córdoba y la población porteña.

"No es raro que ocurra esto. La epidemia se va diseminando por todas partes. ¿Por qué no iba a haber sida en el interior?", afirmó el doctor Pedro Cahn, director de la Fundación Huésped y jefe de infectología del hospital Fernández.

Para el especialista, "a pesar de las pequeñas variaciones en las cifras, hay algo que sigue igual: se sigue infectando gente; mucha de esa gente no lo sabe, no se trata y contagia a otros".

Con respecto a los infectados "sabemos que crece el contagio, pero no contamos con un registro histórico de infectados", dijo la doctora Procupet. Hasta el momento, se estima que el total de infectados oscila entre 130.000 y 140.000 personas.

Desde el 1° de junio de este año se puso en marcha el Registro Nacional de Personas Infectadas por el VIH/sida y, dada la reciente implementación de este registro "no se dispone de datos confiables".

"Esta es una buena noticia porque nos va a acercar mejores datos sobre la epidemia. Esperamos que los sectores que no están notificando, como las prepagas y los médicos que atienden en privado comiencen con esta tarea", dijo la doctora Mabel Bianco, directora de la unidad.

Con respecto a las cifras de enfermos el Boletín informa que podrían ser mayores, ya que "calculando el retraso en el envío de las notificaciones se estima que existen 22.500 enfermos diagnosticados". Sin embargo, los datos históricos sobre el crecimiento anual de enfermos indican que hubo un aumento sostenido hasta 1996 y que, a partir de esa fecha (el Programa Nacional de Sida empezó a proveer tratamientos combinados de alta eficacia), el número de nuevos enfermos fue disminuyendo. De hecho, en 1982 se informaron tres enfermos; en 1996 (pico máximo de casos), 2728 y, en 2000, 1201.

La situación epidemiológica local muestra que el 74,6% de los enfermos notificados es de sexo masculino y el 18,5%, femenino, situándose la razón hombre mujer en 3,2 a 1; mientras que en el informe anterior, publicado en septiembre de 2000, era de 3 a 1.

El grupo de edad más afectado es el de 25 a 34 años, "pero las mujeres se infectan a edades más tempranas. Hay una tendencia que avanza, en términos generales: los infectados son cada vez más jóvenes", afirmó Procupet.

La vía de transmisión heterosexual es responsable del 63% de los contagios en el sexo femenino y ha crecido en forma sostenida desde el inicio de la epidemia. Sin embargo, "si se toman en cuenta los enfermos en conjunto, el material de inyección compartido entre usuarios de drogas intravenosas sigue siendo la más frecuente (casi el 42% del total)", dice el informe.

"La leve disminución de los contagios en este grupo que observamos en el último tiempo no se debe a un descenso en el número de adictos, sino en que buscan otras vías para drogarse, como inhalar o fumar", aclaró Procupet.

Un dato poco alentador es el que muestra la evolución del nivel de instrucción en los enfermos de sida mayores de 12 años. "Ha bajado la escolaridad, en ambos sexos, aunque es más acentuado en las mujeres, que desde el principio de la epidemia presentan un nivel de educación más bajo que el de los hombres", dice el Boletín.

De madres e hijos

A pesar de que los tratamientos actuales permitirían disminuir drásticamente la transmisión madre-hijo del virus del sida, en la Argentina los índices de transmisión perinatal ascienden al 6,7% y esta vía es la responsable del 96% de los enfermos de sida menores de 13 años.

"Sin embargo, hemos observado que cuando en lugares donde se realizó el test a embarazadas y se las trató con la medicación correspondiente sólo el 8% contagió a sus hijos, contra el 43% en el grupo que no recibió tratamiento", dijo Bianco.

Para el doctor Pedro Cahn, "el gran problema de nuestro país es que las embarazadas todavía no acceden a las cinco consultas prenatales que recomienda la Organización Mundial de la Salud y, por lo tanto, no saben si están infectadas ni que pueden transmitir la infección a sus bebes".

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