Una sustancia de la leche materna estimula el apetito
En su ausencia, los bebes no comen
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Por qué comemos es una pregunta difícil de responder. A los científicos que bucean en los mecanismos biológicos que intervienen en esta conducta común a todos los seres vivos no les basta la respuesta obvia (y correcta) de que comemos porque necesitamos ingresar en el organismo los nutrientes que hacen funcionar sus delicadas maquinarias. Nuevamente, pero con más insistencia, se preguntan por qué comemos.
Un estudio de la Universidad Hebrea de Jerusalén, que publica en su edición de esta semana la prestigiosa revista científica norteamericana New Scientist, responde a esta pregunta en un sentido un poco restringido: por qué comen los recién nacidos.
Ester Fride, la directora de este estudio realizado en ratones, ha comprobado que ciertas sustancia que se hallan presentes en la leche materna (los endocanabinoides) cumplen la noble misión de motivar la alimentación del recién nacido. Para Fride, estas sustancias también jugarían un rol similar en los seres humanos.
Compuestos naturales
¿Qué son estos endocanabinoides a los que Fride les asigna tan indispensable tarea? "Son sustancias que actúan sobre receptores cerebrales que se ubican en la periferia y en el sistema endocrino central", explica el doctor Jorge Medina, investigador superior del Conicet y profesor del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
De estas sustancias generadas naturalmente por el organismo humano se sabe desde hace tiempo que estimulan el apetito y que sus niveles máximos en la leche materna corresponden al día siguiente del parto.
Por otro lado, los endocanabinoides tienen parientes cercanos presentes en la cannabis sativa (la planta de la que se extrae la marihuana); los canabinoides que se sintetizan a partir de esta planta son utilizados en algunos países para estimular el apetito de pacientes con Sida y para evitar las náuseas que ocasiona la quimioterapia.
Es la suma de los conocimientos de los efectos que poseen los endocanabinoides la que motivó a la doctora Ester Fride a realizar en su laboratorio el siguiente experimento con un objetivo claro: comprobar cuál es el rol que cumplen en el recién nacido.
Para eso, Fride le inyectó a ratones recién nacidos un compuesto químico que bloquea aquellos receptores neuronales sobre los que normalmente actúan los canabinoides; a partir de ese momento, ninguno de los ratones se alimentó de su madre. A la semana, la mayoría había muerto, mientras que los sobrevivientes presentaban severos retardos en su desarrollo.
A estos últimos la doctora Fride les administró el canabinoide principal del cannabis (el delta-9-tetrahidrocanabinol), en una dosis suficiente como para revertir el bloqueo de los receptores cerebrales de los canabinoides. Recién entonces los ratoncitos comenzaron a alimentarse de sus madres.
"Parecería que los bebes son incapaces de ingerir alimentos si carecen de los canabinoides endógenos que contiene la leche materna", concluyó la investigadora.
Pasos futuros
Para el doctor Medina, este estudio plantea dos posibilidades: "O el sistema de endocanabinoides participa del mecanismo normal de la conducta de la ingesta o participa de los mecanismos motivacionales que llevan a los animales a comer".
La forma en que los endocanabinoides participan de la modulación de la ingesta de alimento es un interesante disparador para futuros trabajos de investigación, pues sus resultados podrían ser de gran importancia para la comprensión y el tratamiento de trastornos de la ingesta como la bulimia, la anorexia y la obesidad, sostiene Medina.
La investigación en torno del potencial de los endocanabinoides para el tratamiento de trastornos de la alimentación ya es un hecho. En el X Congreso Europeo de Obesidad que se realizó en Amberes (Bélgica) en mayo, otro grupo de investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén presentó un trabajo en el que demostró que la administración de bajas dosis de canabinoides endógenos estimula la ingesta y revierte ciertos cambios fisiológicos que ocasionan las restricciones dietarias.
Para estos investigadores, "la manipulación del sistema de endocanabinoides puede tener implicaciones para el tratamiento de los cambios de humor asociados con las dietas para la obesidad y, en el otro extremo, la anorexia".



