En las últimas semanas quedó en evidencia el rol fundamental que están cumpliendo los comedores comunitarios dentro de la Villa 31. El Comedor del Fondo es uno de ellos. Desde hace siete años, viene trabajando dentro del barrio con decenas de jóvenes adictos que armaban sus ranchadas en unos contenedores ubicados hacia el final del predio. Además de brindarles asistencia alimentaria, organiza todo tipo de talleres: desde artísticos hasta productivos, lo que significó un cambio de vida para muchos de ellos.
Con la irrupción del coronavirus, los proyectos del comedor para este 2020 cambiaron de manera drástica. "Con la pandemia, los chicos ya no pueden entrar al espacio, pero seguimos brindándoles desayuno y almuerzo. De alrededor de 70 chicas y chicos que recibíamos en forma diaria, hoy estamos atendiendo a más de 300 personas en situación de calle. Tratamos de brindarles soluciones para que cobren el IFE, así que también nos convertimos en una oficina del ANSES", explica a LA NACION Javier Luzuriaga, quien coordina el comedor junto a Cati, una vecina del barrio.

Este docente alfabetizador de adultos reconoce que están desbordados, inmersos en una situación que se está tornando dramática, porque el virus ya ingresó, no solo a los paradores en los que viven muchas de las personas que se acercan, sino que también, y con fuerza, en el barrio. "Estamos tratando de no contagiarnos nosotros. De hecho, yo no sé si ahora no estaré hablando contagiado. Es una sensación de bastante incertidumbre y angustia por no saber cómo sostener el comedor en caso de que nos contagiemos, porque es mucha gente la que depende de esto. Siempre que alguien me pregunta si necesitamos algo, es que cuando nos contagiemos, nos vengan a reemplazar", concluye.
Cómo contactarse y ayudar:
- El comedor recibe donaciones a través de este sitio: https://donaronline.org/asociacion-civil-el-comedor-del-fondo/hacete-socio-del-comedor-del-fondo
- También se puede conocer más de lo que hacen por su sitio web o sus páginas de Facebook e Instagram
1A los 13 años, Iván comenzó a tirar la comida a escondidas y perdió la mitad de su peso
2“Pueden lograrlo”: creó una casa para que jóvenes con discapacidad intelectual entrenen para vivir solos
3“Es mi vocación”: una aplicación conecta a cuidadoras con familiares de adultos mayores que necesitan acompañamiento
4Relevamiento exclusivo: la pobreza que no muestra el Indec y golpea con más fuerza a las familias del norte







