Enfoque familiar y comunitario
La institucionalización de niños y adolescentes es una respuesta de muy débil beneficio, o de impacto negativo en el desarrollo integral psicosocial.
Durante casi un siglo la ley de patronato generó una institucionalidad con fuertes prácticas y culturas que legitimaron la institucionalización.
Abundantes estudios y sistematización de experiencias internativas demostraron lo inadecuado de este recurso.
El modelo institucional dominante ha sido fuertemente interpelado, especialmente desde el momento en que nuestro país ratificara la Convención sobre los Derechos del Niño y en la que se consagra jurídicamente a los niños, niñas y adolescentes como titulares de derechos y formulando al Estado una profunda revisión de sus prácticas, basada precisamente en el enfoque de derechos.
En coincidencia con el avance mundial en la materia, con la sanción de la ley nacional Nº 26.061 de protección integral de derechos de las niñas, niños y adolescentes se enfatizan las estrategias familiares y comunitarias por sobre la institucionalización, siendo éste el último recurso, por el menor tiempo posible, bajo estrictos mecanismos de supervisión y monitoreo por parte de organismos independientes y jurisdiccionales respecto del ejercicio de derechos.
De esta manera se superan excesivas intervenciones judiciales y se rodea los procedimientos de intervención de las máximas garantías en la protección de los derechos que les asisten a los niños, niñas y adolescentes, fortaleciendo las políticas sociales sostenidas en recursos suficientes y en el máximo de la disponibilidad.
Para avanzar en este camino se requiere un amplio consenso de los diversos actores que participan, tanto en el diseño e implementación de políticas públicas como de las organizaciones de la sociedad civil, muchas de las cuales deben asumir con responsabilidad social, profesionalidad y alto compromiso con los derechos de los niños los cambios funcionales, organizativos y conceptuales, a efectos de contribuir activamente en este trascendente momento de la historia de la niñez.
El autor es vicepresidente del Comité de Derechos del Niño de la ONU


