Escuela: el espacio propicio para transmitir valores y crear conciencia ciudadana
Los planes educativos incluyen asignaturas que proponen tratar de manera concreta las cuestiones cívicas y democráticas
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La educación tiene un papel fundamental en el desarrollo de una conciencia cívica. Desde temprana edad se transmiten valores, herramientas y oportunidades de participación en las decisiones que les conciernen para que se vuelvan ciudadanos activos y responsables.
En las escuelas se dicta la materia Formación ética y ciudadana, inserta dentro del programa de dos modalidades. En los niveles EGB 1 y 2 o primaria se incorpora de manera transversal en la formación cotidiana escolar, a través de temas que cruzan la educación y situaciones que surgen en el día a día, como la educación por la paz, la convivencia en la diversidad y el cuidado del medio ambiente. En los niveles EGB 3 polimodal o secundaria tiene una carga horaria propia.
El desarrollo de los conceptos democráticos y cívicos resulta más efectivo si son acompañados por proyectos donde los estudiantes pueden aplicar lo aprendido, en oportunidades concretas.
En la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, por ejemplo, la materia Formación ética y ciudadana se dicta en segundo año del secundario. "Es una asignatura anual donde estudian derechos humanos y valores democráticos", explica la vicerrectora Ana Escadel. Los alumnos realizan acciones solidarias donde ponen en práctica lo aprendido en clase mediante acciones en instituciones de discapacidad, hogares de ancianos y apoyo escolar.
En esta línea, Escadel destaca la presencia del centro de estudiantes, ya que durante dos semanas tienen lugar las campañas electorales y los alumnos viven una instancia democrática. "Queremos que vivan la ciudadanía como un valor, que la teoría que enseñamos se ponga en práctica, y que la participación sea cotidiana", aclara la vicerrectora.
En la Escuela Agropecuaria N° 1 de Las Flores, provincia de Buenos Aires, trabajan en la formación del escolar para contribuir en el desarrollo de emprendimientos locales. "Buscamos mejorar la calidad de vida del medio rural, promover la apertura a la comunidad y aportar al desarrollo local", cuenta José Cagigas, director del establecimiento.
Desde 1° hasta 3° año del polimodal los estudiantes se involucran en varios proyectos. Una opción es, por ejemplo, la producción de cerdos, donde los niños participan en el proceso de desarrollo de pequeños emprendimientos de producción porcina.
Por su parte, los estudiantes de la escuela de Pergamino presentaron ante el Concejo Deliberante las conclusiones de su análisis sobre el presupuesto de la ciudad: propusieron medidas para las áreas de salud, obras públicas y seguridad, contemplando los recursos económicos necesarios para realizarlas.
El programa cumplió con el objetivo de que los menores desarrollaran conocimientos teóricos y prácticos sobre el presupuesto municipal. Además marcó el inicio de un vínculo más cercano entre la ciudadanía y los legisladores.
Mismos derechos para todos
Emilio Ovando es salteño y hace 15 años comenzó enseñándoles a niños aborígenes del Norte a leer y escribir. Maestro autodidacto, colabora con 40 escuelas del departamento de San Martín y Rivadavia, en la frontera con Paraguay y Bolivia, donde asisten 1200 chicos con altos índices de desnutrición. "Les recuerdo siempre a los niños que tienen los mismos derechos que aquellos que nacen en Buenos Aires. Si estudian van a progresar y ser un ejemplo de que el que quiere puede. Es un trabajo duro y lento, una lucha constante. Hasta el último día de mi vida voy a hacer el mayor esfuerzo por mejorar las condiciones de estos niños", aclara emocionado Ovando, padre de tres hijos que, junto con su mujer, colaboran en la misión.


