La Argentina ya perdió más de dos tercios de su patrimonio forestal
Estos ambientes tienen capacidad de generar suelo, agua y climas locales
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Aunque ocupan sólo el 14% de la superficie terrestre, las selvas contienen el 60% de las especies animales y vegetales vivas en el planeta. Ellas concentran infinidad de recursos que el hombre puede utilizar, como flores, maderas, alimentos y componentes químicos utilizados con fines medicinales e industriales.
A su vez, los bosques nativos tienen un alto valor como protectores del suelo, como niveladores del calentamiento global, como formadores del paisaje, como base de emprendimientos turísticos o como reserva de germoplasma. "Un país necesita conservar todos sus ambientes. Los bosques nativos son los únicos sistemas que tienen capacidad para fabricar suelo, agua y climas locales", afirma Raúl Montenegro, presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam).
En el nivel mundial, el ritmo del desmonte y la degradación forestal siguen siendo alarmantes. Según la ONU, la deforestación afecta 9,4 millones de hectáreas netas cada año y la mayoría de las pérdidas se produce en los países tropicales.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) sostiene que el 90% de esta pérdida es provocada por prácticas de agricultura insustentable, mientras que la tala y la plantación de árboles para explotación forestal desempeñan un papel más importante en la degradación de los bosques.
Nuestro país
"Sólo queda entre un 15 y un 18% de la superficie boscosa original de la Argentina, cuando deberíamos haber conservado un 50% de cada ambiente nativo selvático", expresa Montenegro.
El Primer Inventario Forestal de Bosques Nativos, realizado por la Dirección de Bosques de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable en 2002, evidencia que el patrimonio nacional de bosques nativos es de 33.910.442 hectáreas, de los 105 millones que había a comienzos del siglo XX.
En menos de dos siglos la Argentina perdió más de dos tercios de su patrimonio forestal autóctono, a una velocidad de aproximadamente 500 mil hectáreas por año.
Mientras que este inventario tiene como objetivo la planificación de políticas y el análisis de impactos, "lo más llamativo es que aun cuando la información oficial es lapidaria, terminante y clara, la acción gubernamental es nula. La tasa de desmonte que denuncia este gobierno en Salta y Jujuy es de 20 canchas de fútbol por hora. En Salta se está por desmontar la reserva natural de Pizarro y esta gestión no hace nada para impedirlo", sostiene Emiliano Ezcurra, director de campañas de Greenpeace Argentina.
Medidas
Desde la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable reconocen que el Gobierno ya no puede alegar ignorancia respecto de esta realidad y que "estamos trabajando en un nuevo acuerdo institucional con los sectores que inciden en este tema: el INTA, la Secretaría de Agricultura y los organismos de investigación, entre otros", afirma Homero Bibiloni, subsecretario de Recursos Naturales, Normativa, Investigación y Relaciones Institucionales. Sin embargo, el manejo de este recurso depende de las provincias.
En nuestro país, las formaciones boscosas que no constituyen parques o reservas están desapareciendo o degradadas, debido a la expansión de la frontera agrícola, la obtención de leña y madera, el desmonte para sembrar pasturas y el pastoreo irrestricto. "En algunos casos, el daño que se produce en el suelo es tan grave que no hay posibilidad de recuperación", expresa Ezcurra.
En la Argentina, las regiones boscosas que más sufrieron el desmonte han sido el espinal, el monte y el chaco occidental.
Según estimaciones que aseguran que durante cinco años se desmontó un equivalente a 67 canchas de fútbol por día, la Funam denunció que Córdoba es la provincia que tiene la tasa más alta de destrucción de bosques nativos de la Argentina (-2.93 % anual para el período 1998-2002) y que ha perdido más del 87% de sus bosques nativos.
"Pese a esta realidad, el gobierno de José Manuel de la Sota habilitó recientemente el desmonte de bosque nativo para la instalación de explotaciones agropecuarias", anuncia Montenegro.
¿Qué hacer? "Nosotros estamos trabajando sobre el territorio por medio de políticas integrales y legislación", explica Bibiloni.
Ya existen cuatro provincias (Santiago del Estero, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe) que decretaron la moratoria en los desmontes. "La idea es que no solo permanezcan sino que se extiendan las áreas protegidas de ambientes nativos. Así, por medio de la ecosucesión, las especies irán reconquistando la selva y los mismos ecosistemas volverán a expandirse", asevera Montenegro.


