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Hablemos de abuso

Mitos y verdades sobre el abuso sexual

Victoria Mortimer
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16 de julio de 2020  • 12:46

A pesar de que se trata de una problemática que crece a nivel mundial, los especialistas advierten que la mayoría de los casos de abuso sexual en niños, niñas y adolescentes no son detectados ni denunciados. No solo los chicos suelen callarse por temor, culpa o vergüenza, sino que, muchas veces, no presentan lesiones físicas, testigos, ni una conducta específica. Además, existen mitos y prejuicios culturales que complican aún más la situación para las víctimas de abuso.

Sin embargo, se estima que, de cada 1000 abusos, solo 100 se denuncian y uno se condena y, según estudios del Cuerpo Médico Forense, las falsas denuncias no llegan al 4%.

Por estas razones, junto con Unicef, varias especialistas derriban algunos de los mitos más frecuentes que suelen escucharse sobre el abuso sexual.

1. Los abusos sexuales contra los niños, niñas y adolescentes no son frecuentes

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada cinco mujeres y uno de cada 13 hombres adultos declararon haber sufrido abusos sexuales en su infancia. Según afirma Paula Wachter, directora de Red por la Infancia, en nuestro país, por lo menos un 20% de niños son víctimas de abuso, unos 2.000.000 aproximadamente.

2. Los niños mienten, inventan o fantasean, por lo tanto, sus dichos no son creíbles

Estas afirmaciones solo indican prejuicios presentes en nuestra sociedad que descalifican e invalidan los dichos de los niños. "El relato del abuso nos expone a lo siniestro; es más fácil creer que mienten o se 'confundieron' que aceptar que uno de cada cinco chicos va a ser abusado antes de los 18 años", señala Wachter. Silvia Ongini, psiquiatra infantojuvenil del Departamento de Pediatría del Hospital de Clínicas y especialista en la temática, subraya que "a los tres años los niños diferencian fantasía de realidad claramente, y no pueden fantasear con elementos de sexualidad adulta que no se les hayan presentado". Por otro lado, también explica que los chicos no mienten más que los adultos y que en general son los adultos "quienes tienen más motivos para mentir y negar un abuso que un niño para 'inventarlo'". En esa línea, la médica detalla que ya hay muchos estudios que demuestran que no se puede implantar recuerdos que excedan los conocimientos cotidianos de un niño.

3. Los agresores son personas aisladas socialmente que tienen un perfil de personalidad específico y algún tipo de enfermedad mental o perversión

Cualquier persona puede ser abusador y los agresores no tienen un perfil psicológico común. Incluso, las especialistas destacan que, en la mayoría de los casos, el abusador suele ser referente afectivo importante para el niño o la niña.

4. Los agresores son casi siempre desconocidos

El 80% de los casos de abuso a niños, niñas y adolescentes son intrafamiliares y, según Wachter, en la mayoría de los casos, los agresores son los padres biológicos o aquel que cumple la función parental.

Muchas veces, en casos de violencia intrafamiliar, suelen usarse justificaciones como "si se denuncia, el niño perderá a su familia y esto será peor para él", o que la privacidad es asunto de cada familia y nadie debería meterse: "Esto sólo minimiza el derecho de los chicos a ser protegidos para privilegiar la estabilidad familiar", destaca la especialista.

5. Los agresores siempre usan la fuerza física para someter a las víctimas

En vez de la fuerza física, suelen emplear tácticas de persuasión y manipulación, juegos, engaños y amenazas para involucrar a los niños y mantener su silencio. "En todos los casos, las víctimas se encuentran bajo una relación de sometimiento ya sea por el afecto, la admiración o el temor hacia el adulto abusador", explica la licenciada Alejandra Perinetti, directora nacional de Aldeas Infantiles SOS.

6. Los agresores son siempre hombres

Si bien en un porcentaje mucho menor, los abusos también pueden ser perpetrados por mujeres.

7. Los abusos sexuales ocurren contra niños de familias con menores recursos

El abuso ocurre en todos los estratos sociales; sin embargo, es verdad que existe un subregistro estadístico de los casos que afectan a niños de los niveles socioculturales más acomodados, ya que suelen denunciarse aún menos que el resto.

8. Las personas que han sufrido abusos sexuales son agresores sexuales en su vida adulta

Esta creencia es muy estigmatizante para las víctimas y aumenta la tendencia de las mismas a mantener el delito en secreto.

9. Las denuncias suelen ser inventadas por las madres

Según un estudio realizado por Virginia Berlinerblau, especialista en psiquiatría infanto-juvenil y perito forense, la mayoría de las denuncias de abuso se encuentran solo en el 2% de las disputas por custodia y, de estas últimas, del 8 al 16% son falsas, un número pequeño a pesar de ser erróneamente considerado un gran problema. Esta ambigüedad, junto con prejuicios de género, pueden conducir al descreimiento y a la inculpación de las madres que denuncian abuso sexual.

Además, aunque ha sido rechazado tanto por la comunidad científica como por la Cámara de Diputados y de Senadores, en nuestro país sigue usándose, en algunos casos, el Síndrome de Alienación Parental (SAP) como estrategia judicial para conseguir una defensa exitosa en casos de abuso sexual intrafamiliar y en disputas por la custodia o régimen de visitas. El SAP asegura que un progenitor intencionalmente induce a su hijo para que, sin causa, rechace al progenitor no conviviente, pero es cada vez menos aceptado.

10. No es necesario brindarles información sobre el abuso sexual a los niños y niñas más pequeños para no asustarlos

En lugar de atemorizarlos, la educación sobre el tema los ayuda a desarrollar habilidades para protegerse. "Es fundamental hablar con ellos, decirles que su cuerpo es suyo y que hay partes que son privadas y que nadie puede tocar", destaca Paula Wachter. Además, indica la importancia de advertirles que si esto ocurre o cualquier otra cosa que los incomode, lo más importante es pedir ayuda.

En la actualidad, las denuncias han crecido gracias a la mayor sensibilidad social y mejoras en el acceso para denunciar casos de abuso. Sin embargo, todavía existe un gran número de casos que quedan inconclusos tanto por temor, desconocimiento, o hasta negación por parte de los adultos. "Como sociedad estamos rompiendo el mandato de silenciar o esconder el abuso, pero todavía existen severas barreras de acceso a la Justicia", reflexiona la directora de Red por la Infancia.

¿Qué mitos existen acerca del abuso sexual en la infancia?

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Qué implica abuso sexual en la infancia

Wachter menciona que una de las características principales del abuso es la asimetría de poder, conocimiento y gratificación a través de la coerción que puede ser violencia física y amenazas por parte del agresor, entre otras. Dentro de las prácticas que son consideradas abuso se encuentran:

  • Los manoseos, frotamientos, contactos y besos sexuales en los genitales, zonal anal o pechos, así como también la incitación a que los chicos realicen dichos tocamientos a los adultos tanto por encima o por debajo de la ropa
  • La penetración sexual o su intento
  • El exhibicionismo y la exhibición de pornografía a niños, niñas y adolescentes
  • Instar a que los niños tengan sexo entre sí o fotografiarlos en poses sexuales
  • Contactar a un chico o adolescente vía Internet con propósitos sexuales (grooming)

Si tenés sospechas de que algún niño, niña o adolescente esté sufriendo abuso, no dudes en buscar ayuda, acercarte a organizaciones especializadas en la temática y realizar la denuncia. "El abuso es una experiencia traumática, pero sus efectos resultarán más o menos devastadores dependiendo de factores relacionados con el abuso en sí y de la acción reparadora del ecosistema protector", concluye Wachter.

Dónde denunciar y pedir ayuda

  • Línea 137: Llamá a esta línea que pertenece al Programa Las Víctimas contra las Violencias, del Ministerio de Justicia de la Nación, para que te asesoren sobre los pasos a seguir. También podes enviar un Whatsapp al 11-3133-1000 desde cualquier lugar del país. Si estás en CABA, Chaco o Misiones, ante una situación de emergencia se podrá desplazar hasta el lugar un Equipo Móvil acompañado por personal policial que garantiza las condiciones de seguridad para que el equipo se haga cargo de la situación, ofrezca contención a las víctimas y de intervención a las fiscalías, defensorías o juzgados. En CABA, si la víctima desea formular una denuncia, la acompañan a la Oficina de Violencia Familiar de la Suprema Corte de Justicia (OVD).
  • Línea 102: Este servicio gratuito y confidencial brinda un espacio de escucha, contención y orientación para niños, niñas y adolescentes y también realiza intervenciones, de manera conjunta con otros organismos del Estado, ante situaciones de vulneración de sus derechos. Las siguientes jurisdicciones cuentan con este número: CABA, Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Buenos Aires, Córdoba. En La Pampa, se puede llamar al 101 y en San Luis y Río Negro, al 911. En Chubut, llamar al: 0297 154779774 / 02945 15 551610 / 0280 15 4575 758. En Tierra del Fuego, a las líneas: 02901 657789 / 464472 // 02964 490270/605670. En Santa Cruz: 02966 644943 / 02966 706676. En Santa Fe: 0342 155145520 / 0341 153217392. Para más información podés escribir a: linea102@senaf.gob.ar
  • Centros de Acceso a la Justicia (CAJ). Dependen del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Son oficinas que brindan servicios de atención legal primaria gratuita con más de 250 puntos de acceso en todo el país, atendidos por profesionales. También dan atención y asesoramiento de manera virtual en los siguientes números: CABA: 1133108480 PBA: 1133107947 CUYO: 2644430111: Mendoza, San Luis, San Juan, La Rioja. NOA: 3855147941: San Miguel de Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, Jujuy, Salta. NEA: 3704960176: Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes. CENTRO LITORAL: 351 153113579: Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe. PATAGONIA: 294451965: La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego.
  • Para realizar denuncias, también podes dirigirte a comisarías, a la Comisaría de la Mujer, a las fiscalías penales o unidades fiscales especializadas (como la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra la Integridad Sexual de Niñas y Niños, del Ministerio Público Fiscal o la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas) juzgados penales y de familia, asesorías o a la Defensoría de Menores que corresponda a tu jurisdicción. En la línea 137, pueden derivarte y brindarte más información acerca de los pasos a seguir en función del lugar del país donde te encuentres.
  • Además, existen diversas organizaciones que pueden brindarte información, contención y asistencia:
  • Centro de Asistencia y Prevención del Abuso Sexual en la Infancia y Adolescencia (Cepasi): cepabusosexualinfantil@gmail.com
  • Red por la Infancia:info@redporlainfancia.org
  • Adultxs por los derechos la infancia:adultxsporlainfancia@gmail.com

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