Padres, ONG y empresas contra el abuso de alcohol

Dan charlas a jóvenes y adultos; organizan fiestas sin bebidas alcohólicas y realizan acciones de prevención
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19 de diciembre de 2009  

Casi el 90% de los chicos menores de 18 años probó el alcohol y el 20% estuvo borracho en el último mes. Los datos pertenecen a una encuesta realizada por la organización Programar Proyectos Educativos durante 2009 a 2067 alumnos de entre 14 y 18 años que van a colegios privados y muestran que es necesario ocuparse del tema. Por eso, desde varias ONG, empresas y hasta padres agrupados están desarrollando acciones para prevenir el consumo y concientizar a los jóvenes de su peligro.

"La problemática del alcohol es grave y está relacionada con tres grandes factores: falta de presencia de algunos padres, ausencia del Estado y la carencia de un plan de prevención y concientización sobre las consecuencias del consumo del alcohol", afirma Patricia Haidbauer, una de las directoras generales de Programar Proyectos Educativos, que realiza capacitaciones y ciclos educativos sobre alcohol y otras enfermedades en colegios, clubes de rugby y hockey, countries y en empresas.

Sus estadísticas en menores de edad son preocupantes: el 53% de los jóvenes consumió alcohol en el último mes y el 31,5% hizo un binge drinking (tomar varios tragos en poco tiempo). Pero las cifras aumentan al analizar cómo lo consiguieron: casi el 90% afirma tener fácil acceso a las bebidas, donde la cerveza se destaca como la gran favorita (53,9 por ciento).

Sin embargo, el problema no sólo se encuentra en los chicos. "En las autoridades, los alumnos, docentes y padres notamos una gran desinformación: no saben la graduación alcohólica de las bebidas, los riesgos asociados a la conducta y luego biológicos hasta llegar al coma etílico, o cómo actuar frente a una situación de una persona que abusó del alcohol", explica.

Por eso, su trabajo es diferenciado según las edades. Con los chicos de hasta 15 años, que es la edad de iniciación, trabajan en la prevención, para tratar de que no tomen o que empiecen lo más tarde posible. Pasada esa edad, "las estadísticas y la realidad demuestran claramente que abusan del alcohol. Por eso, a estos adolescentes, jóvenes adultos y adultos hay que enseñarles a beber responsablemente". Esto significa poder consumir una copa de vino, un trago o una cerveza, y no necesariamente terminar quebrado en una salida.

El rol de los padres

Los padres son fundamentales para revertir este problema. Las encuestas de Programar muestran que los adolescentes que toman quieren que sus padres discutan menos entre ellos (26,6%), que compartan más tiempo con la familia (25,10%), que conversen más (23,8%) y pongan más limites (4,8 por ciento).

Por eso, la Fundación Proyecto Padres desarrolla desde 2007 el programa Compartiendo nuestro tiempo en la costa atlántica, para generar conciencia en los padres de su rol, y en especial, para revalorizar el sentido de los vínculos familiares y su importancia en la formación personal de los hijos.

"Además, este año nos reuniremos con los distintos sectores de la sociedad en Pinamar, buscando acuerdos que se transformen en medidas concretas: evitar que los jóvenes consuman alcohol y eso derive en problemas mayores como accidentes o incluso muertes, como sucede cada vez más a menudo", afirma Adrián Dall´Asta, uno de los directivos de la fundación.

Para eso buscaron el apoyo del municipio, los políticos, dueños de boliches, padres, vecinos, las inmobiliarias, los empresarios y la policía, entre otros. "Acordamos diversas acciones, como un mayor control de inspectores y presencia policial durante la noche, con los padres en los ingresos a los boliches para prevenir la entrada de menores y la prohibición absoluta de venta de alcohol a menores, con una campaña a la que adhieren los comercios, además de charlas de formación y prevención para los padres", explica Dall´Asta.

Fiestas de egresados

Otro punto crítico con el alcohol son las fiestas de egresados. Sin embargo, un grupo de padres y alumnas del colegio Michael Ham de Vicente López trabajó durante el año para acordar ciertas pautas. Una fue que no hubiera alcohol.

"Trabajamos juntos los chicos, los padres y la gente del boliche para que no hubiera bebidas alcohólicas en la fiesta. Ellos entendieron que nadie se iba a morir por no tomar una copa de alcohol, y puedo asegurar que esa noche si algo hubo fue diversión sana y sin problemas", afirma Ana Dameno, una de las madres que también estuvo esa noche en la fiesta para cuidar a los chicos junto con la gente del lugar.

"Es una cuestión de involucrarse y acompañar a los chicos. No pasa por prohibir, sino por mostrarles por qué no les conviene", opina Dameno en concordancia con Haidbauer, que afirma: "Es importante trabajar para que los chicos aprendan a tomar decisiones, a decir que no y que tengan claro que libertad no significa hacer lo que quieren, sino tener opciones para poder elegir".

CONTACTOS

  • Programar Proyectos Educativos: www.programareduca.com.ar
  • Fundación Proyecto Padres: www.proyectopadres.org
  • Divertite sin Alcohol: www.divertitesin alcohol.com.ar
  • Conductor designado: www.conductor-designado.com.ar
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