
El actor, director y docente, que está al frente del suceso teatral Habitación Macbeth, dice que no acepta los pensamientos violentos: “Busco con todas mis fuerzas estar a salvo del miedo, de la neurosis”
Habitación Macbeth se estrenó en marzo de 2021, cuando la pandemia aún estaba ahí. Concebida durante lo más duro de la cuarentena, la obra se presentó en una sala con aforo reducido, ante espectadores sentados a prudente distancia unos de otros, con el barbijo puesto y las manos embadurnadas de alcohol. En el escenario –y con el único contrapunto del cellista Claudio Peña– Pompeyo Audivert era Macbeth, Lady Macbeth, Banquo, las brujas: su cuerpo se metamorfoseaba en vivo y en directo, mientras las palabras de William Shakespeare se hacían contemporáneas, abrumadoras, próximas y a la vez eternas. El actor y dramaturgo había adaptado el texto clásico y lo había transformado tanto en un unipersonal como en una experiencia de enorme potencia escénica.
