Piñas y patadas coreográficas, la nueva y exitosa forma de hacer cine de acción
La saga protagonizada por Keanu Reeves, “John Wick”, fue el puntapié para que Hollywood apostara por películas que van más allá de las explosiones
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En 2008, el escocés Gareth Evans estaba filmando un documental sobre silat, el arte marcial indonesio, cuando descubrió a Iko Uwais, un empleado de una empresa de telecomunicaciones. Fascinado por la capacidad acrobática de Uwais, Evans, quien había dirigido una película independiente en su país en 2006, abandonó el proyecto del documental y junto a Uwais se propuso filmar una película de acción: Merantau. El film que se estrenó en Indonesia en 2009 y se convirtió en un éxito local. La historia se centra en un artista marcial del interior del país que se muda a Jakarta, la capital, para enseñar silat y se ve involucrado con delincuentes cuando intenta salvar a una mujer de ser secuestrada. El silat de Uwais, junto al de su amigo – también artista marcial– Yayan Ruhian es violento y explosivo.


