
1


Su vida es un placer y una fatalidad. A los quince años, Franki Prats está obsesionado por el sexo que solo practica con alguien a quien ama demasiado: él mismo. Y ni siquiera. La culpa y el destino, que se cruzan como si una tragedia griega tuviera sitio en las afueras de Barcelona en los 80, le dificultan eso de quererse un poco.



