
Recorrido por la mítica Casa dos Bicos de Lisboa, la sede de la fundación que creó el único Nobel portugués; una exposición permanente permite tomar contacto con la vida del escritor a través de sus libros, manuscritos, textos originales, videos, fotografías y diversos documentos
LISBOA.- “El lugar donde acaba el mar y la tierra comienza”: así definió el premio Nobel, José Saramago a Lisboa, una de las ciudades más bellas del mundo y, también, una de las más literarias. Al caminar por sus calles empinadas, inundadas por esa luz única, de tranvías que suben y bajan, de casas amarillas, celestes, rosas, verdes, blancas, fachadas en tono pasteles que dibujan un arcoíris de cara al río Tajo, aparece ese déja vu, de sentir que tantas veces la caminé, la vi, la amé y la lloré desde las palabras de Saramago, quien la convirtió en un personaje más de su obra.
