Balneario municipal; Costanera sur de la Ciudad en los años 30
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Años dorados: las otras vidas de la Cervecería Munich, cuando Buenos Aires no le daba la espalda al río

Convertida hoy en el nuevo Museo de la Imaginación y el Juego fue inmediatamente antes la sede del Museo del Humor, pero en el siglo pasado funcionó como gran centro de reunión social y de artistas

Convertida hoy en el nuevo Museo de la Imaginación y el Juego fue inmediatamente antes la sede del Museo del Humor, pero en el siglo pasado funcionó como gran centro de reunión social y de artistas

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No siempre Buenos Aires le dio la espalda al río. “La cervecería Munich es una parte del gran proyecto de vanguardia que fue la Costanera Sur, un parque público en la costa de la ciudad”, dice a LA NACION Fabio Grementieri, especialista en patrimonio. “Fracasó por varios motivos: la contaminación del agua, las privatizaciones, se rellenó la tierra... Es el histórico conflicto de Buenos Aires con la costa que no se termina de solucionar”. El edificio fue construido por el arquitecto húngaro Andrés Kálnay en 1927 y durante tres décadas reunió a personajes de la política y del arte. En aquellos años, desde la terraza se podía contemplar el río mientras se disfrutaba un chop de cerveza alemana. Hoy es la sede del nuevo Museo de la Imaginación y el Juego (MIJU).

Durante la primera mitad del siglo XX la Cervecería Munich, ubicada en Avenida de los Italianos 851, en la Costanera Sur, fue concurrida por personajes del arte y la política como Leopoldo Lugones, Alfonsina Storni y Carlos Gardel
Durante la primera mitad del siglo XX la Cervecería Munich, ubicada en Avenida de los Italianos 851, en la Costanera Sur, fue concurrida por personajes del arte y la política como Leopoldo Lugones, Alfonsina Storni y Carlos GardelAGN
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“Fue la primera acción para recuperar el acceso al río después de la construcción de Puerto Madero”, explica Grementieri. “Hasta 1880 las lavanderas iban a la orilla a lavar la ropa. Cuando se construyó el puerto ese paso quedó bloqueado. En ese momento la costanera norte no existía”. Leonel Contreras, especializado en la historia de la Ciudad de Buenos Aires agrega: “Los años posteriores a la primera guerra mundial fueron una etapa de bonanza económica y de gran expansión. Argentina era uno de los países más ricos del mundo. El intendente de Buenos Aires, Carlos Noel, se propuso reconquistar el río y finalmente inauguró la Costanera Sur en 1918”.

Ante la popularidad del balneario, la avenida ribereña se convirtió pronto en un paseo gastronómico dando lugar a confiterías, entre las que brilló la Cervecería Munich
Ante la popularidad del balneario, la avenida ribereña se convirtió pronto en un paseo gastronómico dando lugar a confiterías, entre las que brilló la Cervecería Munich

Quienes asistían a la mañana al balneario eran reemplazados por espectadores de los shows nocturnos que se realizaban al aire libre. La enorme concurrencia estimuló la instalación de confiterías que abrían hasta tarde. Ante la popularidad del paseo, se proyectó dotarlo de edificios más sofisticados. Así, en 1927 el empresario gastronómico catalán Ricardo Banús le encargó al arquitecto húngaro Andrés Kálnay la construcción de la Cervecería Munich, que abrió sus puertas ese mismo año. Terminada esta obra y siguiendo las mismas líneas estilísticas, Kálnay construyó además dos restaurantes gemelos y enfrentados: Brisas del Plata y Juan de Garay (actualmente demolido); además de La Alameda y Punch de Naranja y, en la esquina de la actual Avenida de los Italianos y Belgrano levantó el Chalet de la Cruz Roja, actualmente devenido en sinagoga.

A pedido de Ricardo Banús, Andrés Kálnay construyó también en la Costanera Sur dos restaurantes gemelos y enfrentados: Brisas del Plata y Juan de Garay (actualmente demolido)
A pedido de Ricardo Banús, Andrés Kálnay construyó también en la Costanera Sur dos restaurantes gemelos y enfrentados: Brisas del Plata y Juan de Garay (actualmente demolido)AGN

Por su aspecto exterior, que todavía conserva, algunos consideran que la Cervecería Munich es de estilo ecléctico, mientras que otros la describen como Art Decó. La construcción está ornamentada en el exterior e interior con motivos alusivos a la cerveza. En su época, la Munich ostentaba dos récords tecnológicos: la ejecución del proyecto en cuatro meses y ocho días, y la extraordinaria capacidad de almacenamiento, refrigeración y distribución de cerveza. Las cámaras ubicadas en el sótano, podían refrigerar 50.000 litros de cerveza, es decir mil barriles. En el sótano estaban las instalaciones frigoríficas que eran las más grandes del país en 1927, a excepción de los grandes frigoríficos para exportación.

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La Cervecería se transformó en uno de los lugares referenciales de la sociedad porteña más distinguida que asistía al Balneario Municipal
La Cervecería se transformó en uno de los lugares referenciales de la sociedad porteña más distinguida que asistía al Balneario MunicipalGENTILEZA

Ernesto Schoo describió en un artículo en este diario cómo contrastaba el opulento edificio diseñado por el arquitecto húngaro con el resto de las construcciones de la Costanera: “El famoso Munich era el mejor, obra del arquitecto Andrés Kálnay, un precioso y raro edificio, milagrosamente conservado hasta hoy. Del resto no se puede decir lo mismo: locales improvisados, los más de ellos, sin ninguna preocupación estética ni gastronómica, procuraban atraer al numeroso público que en las noches de verano colmaba el paseo, con representaciones teatrales. Es decir, en un tablado precario, sin mejor iluminación que guirnaldas de bombitas de colores, monólogos o diálogos más que subidos de tono, acompañados de una gesticulación equivalente. Vulgaridad que, por supuesto, obtenía segura y generosa repercusión”.

Por su aspecto exterior, que todavía conserva, algunos consideran que el edificio es de estilo ecléctico; otros, Art Déco
Por su aspecto exterior, que todavía conserva, algunos consideran que el edificio es de estilo ecléctico; otros, Art DécoNOELIA MARCIA GUEVARA/ AFV

La cervecería funcionó hasta los años ‘60, luego fue abandonada. Grementieri cuenta: “En los años ‘70 se cerró completamente Puerto Madero para rellenar la orilla con los materiales de la apertura de las autopistas. Fue una decisión urbanística con el objetivo de ganarle terreno al río. Durante quince años nadie tuvo acceso a la Costanera sur, salvo los camiones con los escombros. La zona quedó abandonada hasta la inauguración en 1986 de la Reserva Ecológica”. Estas transformaciones en la zona perjudicaron al histórico edificio, sostiene Grementieri: “Perdió su encanto. Antes se veía un gran espejo de agua y ahora, un pastizal, la Reserva Ecológica. Además, a la tarde las torres de Puerto Madera tapan la caída del sol desde el oeste”.

En la parte trasera del edificio todavía se ven las estatuas originales de la época de Kálnay; cada uno sostiene una letra y entre todas forman la palabra "Munich"
En la parte trasera del edificio todavía se ven las estatuas originales de la época de Kálnay; cada uno sostiene una letra y entre todas forman la palabra "Munich"GZA. Ministerio Cultura BA
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Desde su auge y caída como cervecería, el edificio tuvo varias vidas. Fue restaurado en 1982 para devenir sede del Museo de las Comunicaciones. Luego se incorporó a la Dirección de Museos del Gobierno de la Ciudad, fue sede del Museo del Humor y desde este año funciona allí el Museo de la Imaginación y el Juego.