
Contra la decadencia del lenguaje
Ivonne Bordelois agradeció la distinción y dijo que su libro "El país que nos habla" intenta ser "un lugar de resistencia"
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La escritora y lingüista Ivonne Bordelois destacó especialmente el valor de la palabra al agradecer el Premio de Ensayo LA NACION-Sudamericana 2005, que recibió ayer. Al invitar a todos a un vuelo imaginario por rincones y figuras que a lo largo del tiempo han inspirado un acercamiento a la lectura, Bordelois advirtió que "la palabra encuentra lugares de resistencia" y dijo que su libro "El país que nos habla" quiere ser "ante todo un lugar de resistencia".
La autora recordó que su obra anterior -"La palabra amenazada"- había nacido de un artículo publicado por LA NACION que había alcanzado una repercusión imprevisible y generado una amplia cadena de contactos y respuestas.
"Si la palabra está bajo fuego enemigo es porque la fuerza y el poder de la palabra son temibles, y de allí la necesidad de aniquilarla. De la palabra nacen el espíritu crítico y la inspiración creadora [...]. Y si se la quiere destruir con tanto ahínco es porque se necesita una sordomudez fundamental para aceptar la inmensa cantidad de chatarra política, comercial y mental que nos rodea y nos asfixia sin cesar."
Alusión a la TV
En su viaje de fantasía, Bordelois propuso "aterrizar bajo las estrellas en algún lugar desierto y desnudo de la pampa, donde brillara como la zarza ardiente un inmenso fogón. Y acaso entonces nos encontraríamos con don Segundo Sombra contándonos un cuento endiablado, con Borges entonando una ironía, con el Martín Fierro consolándose con su cantar como el ave solitaria. Y en el centro de la fogata, ardiendo sin consumirse, la primera página del «Facundo» de Sarmiento".
También aludió a la televisión al hablar de sitios en los que "nos dispensan semanalmente treinta horas de fútbol, veinte de recetas culinarias, cuarenta de niñitas desnudas y cincuenta entre discursos políticos y discusiones económicas o telenovelas bocasucias, que más o menos en algún momento parecen llegar a ser lo mismo".
"Entonces -continuó- recordaríamos el gran fogón apasionado del que venimos y sentiríamos que detrás de toda esa hojarasca [...] se esconde la negación de la palabra, la férrea voluntad de destierro de la palabra, un exilio que se nos impone contra nuestro deseo más profundo."
Bordelois se diplomó en la Universidad de Buenos Aires, continuó luego sus estudios literarios y lingüísticos en la Sorbona y se doctoró en el MIT, con Noam Chomsky.
Al término de su discurso, Bordelois recibió, entre otros, el entusiasta saludo de la presidenta de la Academia Nacional de Bellas Artes, Rosa María Ravera, que le dijo: "Además de ser quien sos y valer por lo que valés, sos una mina linda en todo sentido. ¡Qué speech que te mandaste, Ivonne! Hiciste valer la palabra".
Por su parte, el ex presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales José Miguel Onaindia resumió, en su felicitación a la escritora, el sentimiento del público: "Nos has conmovido a todos", le dijo.
- El texto de Bordelois: El discurso completo será publicado pasado mañana en el Suplemento Cultura.




