
Tras la exitosa trilogía de Remil, el escritor y periodista mezcla el thriller y la comedia sentimental en el libro que Planeta publica en marzo; a continuación, el comienzo de “Amor”, capítulo uno de una historia de intrigas llena de vueltas de tuerca
A veces Cora Bruno era capaz de ejercer una cierta imaginación extrasensorial. En el semáforo de Bouchard y Tucumán, sin que mediara ningún estímulo externo o cayera ningún rayo, fue atacada por una de sus famosas corazonadas, e imaginó entonces con pelos y señales a su clienta en el garaje techado de un hotel de Puerto Madero esperando que su esposo bajara con su amante secreta. Era viernes, estaba terminando la hora de la siesta, y Cora le había informado que el infiel solía despedir a su joven secretaria hasta el lunes con un revolcón amoroso; después la dejaba en su departamento del centro y él seguía viaje hasta Nordelta, donde lo aguardaba un despreocupado fin de semana de golf, asado y calor familiar.

