
Se inauguró en 1919 cuando llegó al país el primer proyector de cine y, antes de posicionarse en los rankings internacionales, el edificio de El Ateneo de Santa Fe y Callao presentó en su escenario a emblemáticas figuras
En el umbral del nuevo milenio, mientras las salas de cine agonizaban en manos de los reproductores de dvd, primero, y la televisión por cable e internet, después, un grupo de empresarios decidió apostar por un antiguo artefacto: el libro. Fue así que en el año 2000, el cine teatro Grand Splendid, que a lo largo del siglo XX alojó a legendarias figuras como Carlos Gardel y Mirtha Legrand, se transformó en una de las librerías más lindas del mundo: el Ateneo Grand Splendid. Aunque muchos celebran los reconocimientos internacionales de la librería, quienes conocieron el esplendor del teatro, todavía guardan la esperanza de que algún día vuelva la platea.
