
Todo internauta tuvo la experiencia, un día, de enfrentarse a una imagen que no había buscado y que vino a mezclarse entre sus tweets o en su página de Facebook. Hasta donde recuerdo, mi primera experiencia fue este GIF sorprendente en el que un hombre giraba sobre sí mismo, logrando una rotación de 180°, acompañando su movimiento con un gesto del brazo y una mirada hacia la derecha, como si se dirigiera a alguien. ¿En qué escenario? No lo sé, pues los lugares en los que estaba se multiplicaban muy rápido: una juguetería, un aula vacía, un mapa de Francia con los resultados de las elecciones departamentales de 2015, y más reciente aún, el estante de papel higiénico de un supermercado completamente vacío. No había visto Pulp Fiction y, además, no soy muy fisonomista, así que no había reconocido a Travolta ni la escena de la que provenía esto que se llamó Confused Travolta o «Travolta desconcertado». Como algunas consignas que aparecen en las redes sociales sin que sepamos de dónde provienen (por ejemplo, una pantalla negra en lugar del perfil de Facebook para significar el «apagón femenino» contra la violencia hacia las mujeres), este GIF volvía como una evidencia, desprovisto de toda explicación. Si no fue mi primera experiencia de un meme, fue al menos la que me dio de probar el gusto por este objeto. Más tarde supe que la versión original de este GIF muestra al personaje de Vincent Vega mirando alrededor de una habitación mientras que el personaje de Mia Wallace le da indicaciones por intercomunicador.

