
A comienzos de los años ‘80 se hizo conocida por su registro de Teatro Abierto; tras vencer tres veces al cáncer y recuperarse de un accidente, exhibe sus obras en Pinta BAphoto y otras muestras porteñas
“Me lo impusieron, no me dieron a elegir. Yo estaba en tercer año del secundario y quería ir a los asaltos, escuchar a los Beatles... No me importaba nada la fotografía”. Eso admite a LA NACION Julie Weisz, la fotógrafa que ganaría reconocimiento a comienzos de la década de 1980 con su registro de los tres ciclos de Teatro Abierto, un movimiento cultural de resistencia a la dictadura militar. Ese trabajo la llevaría a especializarse en artes escénicas y a construir una carrera que la encuentra hoy –el día de su 77° cumpleaños- con obras exhibidas en Pinta BAphoto, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, el Centro Cultural Kirchner y la galería Cecilia Caballero.

