La vida después de Jesús
EL NACIMIENTO DEL CRISTIANISMO Por John Dominic Crossan-(Emecé)-Trad.: M. Pérez Rivas-640 páginas-($ 39)
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En El nacimiento del Cristianismo, John Dominic Crossan, también autor de El Jesús de la Historia , se ocupa del origen, desarrollo, extensión y consolidación de las primeras comunidades cristianas de Galilea, entre el año 30, el de la muerte de Jesús, y el 50, el comienzo de la vocación de Saulo de Tarso, el futuro San Pablo, que iba a llevar su prédica a Roma, corazón del Imperio Romano y capital del mundo antiguo.
Los primeros capítulos del libro llevan al lector por caminos aparentemente muy alejados de ese propósito. Crossan se empeña en esas páginas en reconstruir con minuciosidad los mecanismos de la memoria humana, las alucinaciones y sentimientos de las personas que han perdido de manera imprevista a sus seres queridos, la reacción de los hombres y mujeres corrientes de Chicago y de Nueva York ante las situaciones límites que les toca afrontar todos los días en hospitales, hospicios y cárceles, las técnicas singulares y sutiles gracias a las cuales unos poetas iletrados son capaces de transmitir a lo largo de décadas y siglos tradiciones orales sobre acontecimientos que, sin el registro escrito, habrían sido olvidados. Su propósito, sin embargo, se hace claro a medida que el lector comprende su método: reconstruir desde el presente las sensaciones, las emociones, los procedimientos y las aspiraciones de los primeros seguidores de Jesús, los campesinos, artesanos y pescadores galileos, miserables y analfabetos, que, nada más que con su prédica y con los relatos orales sobre la vida de su maestro, crearon las bases de una doctrina destinada a convertirse con el tiempo en una de las corrientes fundadoras de la tradición cultural de Europa y del mundo.
Estos sorprendentes instrumentos metodológicos, que le permiten acercarse a la vivencia de las comunidades rurales oprimidas en la Galilea y la Judea romanas, se agregan a otros de mucho mayor prestigio y reconocimiento historiográfico y crítico: las investigaciones eruditas que proponen soluciones para los enigmas de los primeros textos evangélicos, la reconstrucción detallada de los conflictos políticos y religiosos que atravesaba la sociedad judía, dominada por el imperialismo insaciable y aterrador de Roma y, de manera más innovadora, un detallado registro arqueológico y antropológico que reconstruye las condiciones materiales de la vida cotidiana de los hombres y mujeres entre los cuales predicó Jesús.
El resultado final de estas provocativas combinaciones es turbador para todo lector que conozca la tradición de los evangelios cristianos. Crossan cree ser capaz de reconstruir el núcleo esencial de un mensaje cristiano centrado en la reparación de las injusticias instaladas por la dominación imperial, en la resistencia pacífica y solidaria de los desposeídos y en una serie de esperanzas sobre la venida del Reino de los Cielos, inspiradas en la tradición profética que prometía amor y justicia para todos los hombres. Sin embargo, lo verdaderamente conmovedor de este abordaje no se presenta tanto en la reconstrucción de la doctrina como en la de la práctica: las predicaciones de los discípulos, sus marchas por tierras y aldeas abrumadas por la explotación y la marginación, el banquete colectivo y comunal en el que ricos y pobres comparten la comida como anticipación del Reino en ciernes pero también como forma de asistencia a los despojados y los hambrientos.
El nacimiento del Cristianismo resulta así una verdadera aventura exegética, histórica, arqueológica y antropológica que conduce al lector no sólo hacia el conocimiento de las claves del pasado cristiano, sino también hacia una profunda indagación sobre los alcances, logros, posibilidades y expectativas de esa vigorosa tradición religiosa, cultural y literaria que es el cristianismo, en un mundo abrumado, como el del siglo I de nuestra era, por la opresión, la injusticia y la marginación.




