
Nuevas carreras en el Cemic
El año próximo se dictarán Enfermería y Citotecnología
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Desde el año próximo, el Instituto Universitario Cemic ampliará su oferta educativa: a la carrera de Medicina, que dicta desde el año último, se sumarán Enfermería y Citotecnología.
Formación personalizada con un cupo fijo de ingreso por año, prácticas desde el primer año y algunas materias poco frecuentes en las carreras de Medicina, como historia del arte, sociología y filosofía, son algunas de las características del plan de estudios.
El instituto universitario se creó en 1998, con títulos de validez nacional, pero la docencia no es nueva en el Cemic: desde 1972 recibía estudiantes de la Universidad de Buenos Aires, y desde 1992 lo hacía como Hospital Docente Asociado, contó a La Nación el médico nefrólogo Mario Turín, rector del instituto.
Durante su primer año, el instituto se dedicó al dictado de nueve carreras de especialización de posgrado. En 1999 inició la carrera de Medicina, de seis años de duración. La sede se encuentra en el hospital del Cemic que funciona en el barrio de Saavedra. Hasta ahora, el instituto tiene cien alumnos en posgrado y 24 en cada uno de los dos años de Medicina que funcionan. El cupo máximo de estudiantes es de 36.
"Los problemas en la formación de los médicos están en las limitaciones que el sistema impone al exigir a un docente que enseñe a un número de alumnos a los que no puede conocer, con los que no puede establecer un diálogo", dijo Turín.
Para ser alumno del Cemic hay que aprobar las cuatro materias del curso de ingreso y pasar un test de aptitudes personales.
Durante los cinco primeros años de carrera deben cursar "disciplinas instrumentales" -informática e inglés- y un ciclo de cultura y sociedad, con materias como historia de la ciencia, filosofía, antropología y sociología.
La carrera comienza con un ciclo Pre-Médico, de un año de duración, con ciencias básicas y psicología médica, que comprende "técnicas para que aprendan a obtener información para armar una historia clínica", contó Turín.
En el ciclo Pre-Clínico, de dos años, las materias tradicionales de la carrera se dictan "por aparatos o sistemas. Por ejemplo, estudian la anatomía, fisiología y patología del corazón, y les encuentran sentido a estas disciplinas", dijo el rector.
En el último año los alumnos realizan un internado rotatorio en los dos hospitales del Cemic.
Para Turín, la formación no termina ahí. "El título que habilita a ejercer la medicina debe ser supervisado por alguien que enseñe el ejercicio activo de la profesión. Eso son las residencias."
El Cemic ofrece unas 25 vacantes para residencias por año, que se someten a concurso abierto para sus egresados y para los que provienen de otras facultades. El año último se inscribieron 800 aspirantes.



