Premios en efectivo para combatir la deserción

Blair aumentó las multas a los padres
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21 de octubre de 2000  

LONDRES.- El gobierno de Tony Blair dispuso un sustancial aumento en el presupuesto destinado a luchar contra la deserción escolar tras admitir que sus esfuerzos en ese sentido han fracasado.

Los ministros de Educación, David Blunckett, y del Interior, Jack Straw, anunciaron un incremento de 60 millones de dólares en los fondos destinados a premiar con hasta 14.000 dólares las escuelas con el índice más bajo de ausentismo. También ordenaron a la policía actuar con más celo en la captura de los desertores.

Se estima que unos 50.000 niños se hacen la "rabona" en Inglaterra todos los días, muchos de ellos con el consentimiento de sus padres. En una operación policial realizada hace poco en el hipódromo de Kempton Park, por ejemplo, los uniformados encontraron a 99 niños en esa situación y 81 estaban acompañados por un adulto.

"Hemos progresado muy poco en la lucha contra el ausentismo crónico -admitió Blunckett-. Por eso aumentamos el dinero del programa que premia a los establecimientos que promueven la asistencia." El presupuesto destinado a esa área era de 200 millones de dólares, el cual se reparte en premios a los establecimientos escolares y en la entrega de "certificados de asistencia" a los alumnos.

El ausentismo escolar ha sido siempre penado duramente en Inglaterra. Todo padre de menores de 16 años que no envíe a sus hijos a la escuela se arriesga a pagar una multa de 1500 dólares. La cifra aumentó a 3000 dólares.

Pero el problema es que no se trata de un "delito", sino de una "infracción", lo que impide a la policía realizar arrestos y a la Justicia emprender embargos. "Ocho de cada diez padres convocados por la Justicia para responder por la deserción de sus hijos jamás se presentan a la corte", destacó el ministro del Interior.

Straw presentó un proyecto en el Parlamento para cambiar la naturaleza de la transgresión, permitiendo así penas de hasta tres meses de prisión. Según sus cálculos, el 70 % de los niños que escapan de la escuela admiten más tarde haber cometido un delito serio. "Si no sacamos a estos chicos de la calle jamás pondremos fin al incremento de la criminalidad", sostuvo Straw.

Las propuestas gubernamentales, sin embargo, no han sido bien recibidas por los docentes. El Sindicato Nacional de Profesores y la Asociación Profesional de Maestros estimaron que el incremento de la penalización de los padres empeorará aún más la situación. Una opinión compartida por la oposición conservadora.

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