
Así comienza un amoroso y monumental trabajo sobre la cantante Margarita Kenny, con anécdotas, testimonios y registros de conversaciones con el autor de esta nota; del debut en el Teatro Colón en 1943 hasta su muerte en 2008, pasando por sus años en Filadelfia y la cumbre en Europa
Margarita Kenny vivió para su público y eso nos incluye. En sus últimos años eligió recordar y contar para ser leída, así como en su juventud había cantado para ser oída. Al revisar un conjunto de artículos de la prensa alemana —que en aquella época la adoraba— y escuchar los casetes con nuestras conversaciones de principios de los 2000, veinte años después tengo la certeza de que estas memorias darán al lector los elementos para reconstruir un mundo perdido, aun cuando la protagonista no haya deseado hablar más que de música y de cómo se vivía en Viena.

