Una Unesco que integra a 46 países islámicos
Ciencia y cultura en el mundo musulmán
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"Los musulmanes buscan el conocimiento dondequiera que esté y lo toman del lugar donde se encuentre", así se expresa, en diálogo con La Nación , el doctor Abdulaziz Othman Altwaijri, que desde 1991 es director general de la Organización Islámica para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Isesco), una entidad formada en 1982 por 46 países integrantes de la Conferencia Islámica.
La institución -una especie de Unesco de los países musulmanes- tiene su sede en Rabat, Marruecos, donde trabajan unos 150 investigadores, y concentra sus esfuerzos en tres áreas. En lo educativo, perfecciona a profesores, aporta expertos a escuelas y ministerios de educación, beca alumnos. En lo científico, impulsa investigaciones y coloquios, como el que realizó en Omán sobre desalinización del agua de mar. En lo cultural, fomenta la arqueología y la preservación de manuscritos; el estudio de la identidad musulmana, las artes, la música, y el diálogo entre civilizaciones.
Así, en Rabat habrá en julio un simposio mundial sobre "Diálogo entre culturas en un mundo cambiante", con especialistas de Europa y los EE.UU. Entre ellos, los profesores Edward Said, palestino especializado en orientalismo, de la Universidad de Columbia; Wilfred Hoffman, ensayista de filosofía en Alemania, y Richard Stone, inglés, de ascendencia judía, estudioso de las religiones comparadas.
Altwaijri participó en Buenos Aires de un seminario de la Organización Islámica para América Latina, que conduce el arquitecto Muhammad Yusuf Hallar. Exalta a pensadores musulmanes, como Averroes y Avicena, y elogia el diálogo y la convivencia.
¿Qué dice de la destrucción de imágenes de Buda por los talibanes? "Condenamos esa actitud, está contra el espíritu del islam; si eran monumentos de larga historia y los musulmanes estuvieron en ese territorio desde hace siglos sin problemas. Escribimos a Afganistán para que no tomara esa medida y a los Estados musulmanes para que intentaran evitarla."
Atwaijri nació en 1950, en Riyah, Arabia Saudita, donde se licenció en inglés y, tras doctorarse en Arizona, enseñó Ciencias de la Educación. Consultado sobre por qué en su país no hay iglesias cristianas, dijo que es un caso especial: "Todo el país es como el Vaticano". En otros países musulmanes -como Siria o Jordania- sí las hay. Y el 100% de los sauditas son musulmanes. Hay trabajadores extranjeros , que pueden tener cultos en sus casas.
Agregó que en el islam la vida espiritual lleva a perfeccionar la vida intelectual: "Creemos que esta vida es un pasaje, pero debemos perfeccionarla en todos los aspectos para ganar el cielo".




