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Si algo le faltaba a Paulo Dybala para relanzar su carrera a los 32 años fue un partido como el de este lunes. Fue la figura de la Roma ante la Fiorentina de Mastantuono, en el triunfo 4-0 por la 1° fecha de la Serie A. La Joya, que meditó como nunca antes su llegada a Boca en el último mercado de pases, terminó renovando el vínculo con el equipo de la capital italiana por un año más. Pero se puso como objetivo que su presencia no debía ser testimonial. Y eso que para este mercado de pases llegaron jugadores que tranquilamente podían competir con él: Rodrigo Mora, el argentino Santiago Castro (por más que el exVélez es un centrodelantero), otro argentino que ya estaba (Matías Soulé), más la compra definitiva de Donyell Malen. Todo cerró para Dybala en este “nuevo comienzo”, ya que aportó tres asistencias para el hat-trick del mencionado Malen, además de mostrarse incontrolable con las gambetas.
Ya en la pretemporada Dybala se estuvo destacando con dos goles ante Cannes, otros ante Cardiff, Trastevere y Borussia Dortmund, ante quien también aportó una asistencia. Además, dio otro pase gol en la goleada ante Newport. Pero ahora comenzaba la verdadera historia, sobre todo en una temporada que tendrá a Roma en Champions League.
“Tenía muchas ganas de jugar delante de nuestra hinchada. Hoy fue increíble desde el principio. No tenía ninguna duda de que me quedaría, lo di todo para volver a jugar en Roma. Quería quedarme”, afirmó Dybala tras el partido.
Mastantuono apareció como titular con la confianza que le dio el DT Fabio Grosso luego de darle minutos en los amistosos de pretemporada. “Estoy muy contento, creo que es la elección acertada para mi carrera. Siempre me gustó jugar en Italia y, por fin, ha llegado esta oportunidad. No haré más promesas que la de darlo todo para ayudar a mis compañeros y a Fiorentina a alcanzar nuestros objetivos. Quiero hacer historia en la Fiorentina y me encantaría que me vaya como a otros argentinos como Gabriel Batistuta, que es una leyenda en este club. No quiero ponerme límites”, dijo Mastantuono en los días previos.
El exRiver arrancó como mediapunta en un esquema 4-3-2-1, volcado de la derecha al centro, pero sacrificándose en el retroceso como volante externo por ese sector cuando la jugada se lo pedía. En el triángulo ofensivo se movió Mastantuono junto con Arthur Atta y con el argentino Mateo Pellegrino como la principal referencia de ataque.
La primera vez que pisó el área rival fue a los 21 minutos, llegando como centrodelantero pero cayéndose (y bien marcado) justo cuando iba a quedar en posición de remate sobre el punto penal. Pero la postura de Fiorentina fue demasiado pasiva, esperó con su última línea demasiado cerca de De Gea. Así, Mastantuono se la pasó más corriendo detrás del balón. Y cuando lo buscaban con lanzamientos largos, la pelota le rebotaba. Lo presionaron bien. Su segundo aporte en la etapa inicial fue la ejecución de un centro que encontró el cabezazo de Dragusin que controló el arquero Svilar.
La primera chance de riesgo en el estadio Olímpico de Roma estuvo en los pies de Dybala, que remató con zurda desde afuera del área, en posición de 10 y la pelota fue controlada por el arquero David de Gea. En el equipo de Gasperini arrancaron como suplentes Matías Soulé y las recientes incorporaciones Nahuel Molina y Santiago Castro.
La Joya (32 años) se mostró muy activo jugando de mediapunta -incluso se hizo cargo de las pelotas paradas- con Rodrigo Mora, refuerzo portugués de 19 años, en el clásico dibujo táctico 3-4-2-1 de Roma. El delantero metió un gran remate desde la izquierda que De Gea mandó al córner de manera excelente. Dybala, desequilibrando por la derecha, participó en el gol anulado a Hermoso por posición adelantada (había offside). El “9″ que buscó interpretarlos con movimientos y diagonales fue Donyell Malen, la otra gran figura. Era un aviso del gran partido que tendrían, primero Dybala, y luego Malen.
Dybala ya se mostró como el futbolista más destacado de arranque, gestando otra situación de riesgo local con un pase filtrado para el centro de Wesley y el cabezazo desviado, entrando por el palo opuesto de Emanuele Lulli. A los 27, en una jugada que Fiorentina reclamó falta de Hermoso sobre Mastantuono que no pareció vino el contraataque de Roma y la gran jugada de Dybala para la mejor resolución individual de Malen, que tras dejar en el camino a Dodó con un movimiento con el taco derecho en el punto penal, punteó la pelota de zurda al gol. Un minuto después, uno de los jugadores más mimados por Scaloni, hizo amonestar a Fagioli con una gran gambeta en posición de 10, una forma de demostrar que los enganches siguen haciendo diferencia ahí, en su zona de siempre.
“Dybala es la clave para aspirar a más. A sus 32 años, está en la plenitud de su madurez; es un jugador que actualmente se encuentra entre los mejores, si no el mejor, de nuestra liga”, lo elogió el DT Gasperini a la Joya tras la goleada en declaraciones a DAZN. “El año pasado tuvo muy mala suerte con las lesiones, pero este año ha hecho toda la preparación, y les puedo asegurar que Paulo no es de seda. Tiene resistencia, sólo lo saqué porque tenemos muchos partidos”, agregó.
En el segundo tiempo Fiorentina estuvo obligada a reaccionar y el impulsor de eso fue Mastantuono, que con una aceleración por los carriles interiores se desplazó a puras gambetas entre cuatro rivales y le arrancó un tiro libre y una amonestación a Manu Koné. La ejecución de esa falta, eso sí, se fue a las nubes. Mastantuono, que en su carrera tiene anotado un gran gol de tiro libre a Boca en el Monumental, esta vez hundió demasiado el botín.
Pero a los 7 minutos, cuando estaba por ingresar Matías Soulé, otra vez Dybala apareció con su clase para aportar una nueva asistencia, ahora con zurda y un cambio de frente para hacer volar a Malen, que resolvió con un remate alto para vencer la resistencia de De Gea. Luego de eso ingresó Soule en reemplazo de Mora.
No conforme con eso, Dybala armó otro jugadón por la derecha a los 15 minutos y, tras un desborde hasta la línea de fondo, metió un centro atrás para la tercera anotación de Mallen. Así, el exfutbolista surgido de Instituto llegó a su Hat-trick de asistencias ante Fiorentina. Instantes después, el DT Grosso sacó a Mastantuno: ingresó Moise Kean. Y el volante ofensivo mostró su bronca cuando llegó al banco, víctima de la impotencia.
Ingresó Santiago Castro y Dybala también casi suma una asistencia para él, pero el defensor lo cerró justo mandando la pelota al córner.
Mastantuono está empezando su camino en un club en el que, además de Batistuta, estuvieron Daniel Bertoni (campeón mundial en 1978), Abel Balbo, Nicolás González, Giovanni Simeone, Germán Pezzella (campeón mundial en Qatar 2022), Lucas Beltrán y Lucas Martínez Quarta. Tiene un gran talento y recién está dando sus primeros pasos en su nuevo club, tras ser cedido por Real Madrid.
A Dybala no le hablen de adaptación: pretende mantenerse vigente luego de comenzar su quinto año en la Roma. Cuando confirmó su renovación, el 7 de julio pasado, había dicho: “Esta historia continúa. Es lo que todos queremos: el club, los hinchas y yo. Tener otra temporada acá, otro año en esta ciudad, en este país. Es un privilegio poder seguir vistiendo la camiseta de Roma. Roma significa muchas cosas: responsabilidad, honor, belleza. También muchas cosas a nivel personal por las que hoy quiero estar acá. Defender estos colores. Es un gran honor”. A los 33 minutos dejó la cancha con una ovación desde los cuatro costados: “Oleeeé, Olé Olé, Paulo, Pauloooo”, gritaron los tifosi. El 4-0 lo hizo Nicoló Pisilli. Obviamente, fue en el único gol que no tuvo participación Dybala.
Ya sea por él o por la competencia que puedan ponerle enfrente o en su propio club, Dybala siempre encuentra una manera de motivarse y relanzarse. Se lo vio feliz. Así sonrió no bien salió al campo de juego. Después puso el fútbol.


