El primero de la fila: así fue el primer entrenamiento de Messi en su regreso a la selección argentina

Primer entrenamiento en Madrid
Primer entrenamiento en Madrid Fuente: Reuters - Crédito: Juan Medina
Silvia Pisani
(0)
18 de marzo de 2019  • 14:08

Madrid.- El momento más esperado, el de verlo de nuevo junto con los integrantes de la selección, ocurrió poco después de las 18 hora española, las dos de la tarde en la Argentina. Con buzo azul con el escudo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) estampado en el pecho y unas largas calzas negras, Lionel Messi entrenó con el plantel dirigido por Lionel Scaloni y marcó su regreso a la selección argentina de cara a los amistosos contra Venezuela y Marruecos.

El astro rosarino había llegado horas antes al hotel madrileño donde concentra el equipo y se sumó enseguida al plantel. Con un buzo de manga larga, para protegerse del súbito cambio de temperatura, el Nº 10 salió a trotar para calentar con el resto del plantel. A su lado, en un principio, se vio a los volantes Manuel Lanzini, Rodrigo De Paul y Leandro Paredes. Todo, bajo la atenta mirada del equipo técnico de Scaloni y la hospitalidad de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, en el norte de esta ciudad, que alberga al conjunto nacional para sus entrenamientos previos al partido del viernes frente a los venezolanos.

Decenas de fans se agolpaban contra la verja blanca de la instalación para tratar de captar una imagen de Messi. Pero era en vano: el campo de juego está fuera del alcance de vista desde el exterior.

Ese cálido recibimiento al autobús en el que viajó el plantel hasta el estadio repitió lo ocurrido poco antes, cuando Messi descendió de la camioneta en la que había llegado al hotel. La pasión por el astro aquí es fiebre.

Esperado retorno

Es la primera vez en ocho meses que Messi vuelve a entrenar con la selección, luego del Mundial de fútbol de Rusia. Es también, el retorno del astro luego de las idas y vueltas con su integración al seleccionado.

Messi llega en otro momento de gloria a los que tiene acostumbrados en España. "Nadie ha visto esto", repetían esta mañana los programas deportivos al dar cuenta de la devoción que genera el rosarino.

Anoche, hasta la hinchada del Betis coreó su nombre y lo aplaudió, luego de que el rosarino les anotara tres goles. Era la constatación de la evidencia sobre su nivel de juego. "Es un crack absoluto", dice hoy la prensa española, que ya paladea la posibilidad de verlo, ahora, con el seleccionado argentino.

Así, en una jornada soleada, pero con súbita baja de temperatura y un viento persistente, comenzaron los entrenamientos del conjunto nacional bajo la dirección con miras a los encuentros amistosos ante Venezuela, primero y Marruecos, después.

La última aparición del crack con la camiseta celeste y blanca ocurrió en la ciudad de Kazan, en junio pasado, cuando el equipo dirigido por el entonces técnico Jorge Sampaoli cayó por 4-3 con Francia en octavos de final y resultó eliminado del mundial de fútbol.

Rey y soberano

Los elogios de la prensa española hacia el delantero del Barcelona son habituales. Sin embargo, su retorno coincidió con una nueva ola de admiración ante el despliegue de habilidades que protagonizó en el encuentro del club catalán ante el sevillano Betis.

"La Liga de Messi", "Messi no tiene límite", "La Liga es de Messi", titularon los diarios deportivos ante el show de goles que ofreció el capitán argentino, para dejar a su club catalán con más de diez puntos de diferencia respecto del Atlético de Madrid y del Real Madrid en la clasificación por el campeonato local.

"Corear el nombre del jugador que le hizo el cuarto gol a tu equipo no es algo que pasa porque es Europa o porque es otra cultura. Es algo que pasa porque el jugador es Messi", decían analistas deportivos, en referencia al respeto que demostró la hinchada del Betis ante el show de goles del delantero rival.

Fue la primera vez en 260 días que compartió juego con el seleccionado nacional después de la temprana eliminación en Rusia, sobre la que sigue sin emitir opinión ni comentario. Un silencio absoluto es el que guarda sobre ese penoso y abrupto final.

También fue la primera vez que rodó la pelota bajo las órdenes de Scaloni, quien fue su compañero como jugador en la selección y que fue designado primero interinamente y ahora oficial tras el despido del controvertido Sampaoli.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?