El fenómeno Delfina Pignatiello: ¿por qué es tan buena?

Delfina Pignatiello deja su huella en los Juegos Panamericanos de Lima 2019
Delfina Pignatiello deja su huella en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 Crédito: @delfipigna
Gastón Saiz
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10 de agosto de 2019  • 18:03

LIMA, Perú.- Bill Sweetenham le clavó los ojos a Delfina Pignatiello y le dijo: "Si vos te creés la número uno, lo vas a lograr". Aquella chica de 16 años observó al gurú australiano de la natación con su cara de ángel y no le respondió. Pero aceptó interiormente el reto. Lo que vino después para ella fue un sinnúmero de marcas quebradas y récords, hasta llegar a estas dos medallas doradas en los Juegos Panamericanos (400m y 800m libre) que a los 19 años la convirtieron en la gran estrella de la delegación argentina. Aunque su show no terminó: hoy buscará consagrarse en la distancia que mejor le sienta, los 1500 metros, con la idea de rematar una faena ideal, el triplete que viene soñando desde hace meses.

Sucede algo particular con Delfina, porque su lucha permanente es liberarse de la presión. Es lógico: todos le preguntan por sus próximos registros a batir, cuánto más rápida o fuerte puede ser en el agua o si algún día estará a la altura de la norteamericana Katie Ledecky, por citar a una referente universal en la disciplina. Pero la sanisidrense prefiere hablar de otras cosas, aquellas que la hacen disfrutar y distenderse. En vez de referirse a trampolines, andariveles o cronómetros, se explaya sobre cuestiones más personales, como su amor a través de las redes con el basquetbolista Sub 19 Francisco Farabello, y sus sentires post adolescentes en videos de YouTube. Su rostro se vuelve radiante si el tópico de la furiosa competencia queda a un costado.

Pero más allá de su frescura y su simpatía ante las cámaras de TV, el deporte argentino no está frente a la chica de moda que viene ganando en una pileta, sino que observa muy seriamente a una atleta con chances de éxitos olímpicos a un mediano plazo. Los especialistas suelen ser bastante cautos a la hora de opinar, pero Pignatiello los obliga a rendirse ante las evidencias y concluir que es una nadadora definitivamente de excelencia desde todo de punto de vista: una mentalidad, un biotipo y un espíritu ganador que incluso sorprenden hasta a sus compañeros de equipo, varones y mujeres, que conviven con ella en la Villa.

Crédito: Lima2019

Gustavo Roldán es hoy la persona más vinculada a Delfina respecto de la natación; es el entrenador y al mismo tiempo el jefe técnico en esta misión de Lima 2019, que además trajo el oro de Virginia Bardach en los 200m mariposa entre las recompensas más destacadas. "Delfina es una atleta excelente que reúne talento, una gran base de entrenamiento y una gran actitud competitiva. Es una nadadora joven que está formándose como atleta de élite y madurando en todo sentido". Roldán habla sobre cómo su pupila asimila experiencia: "Trata de aprender de todo en cada momento y usa cada situación como una oportunidad de aprendizaje y crecimiento; eso es muy bueno".

Osvaldo Arsenio es el argentino mejor posicionado en el mundo FINA (Federación Internacional de Natación), en su papel de secretario honorario de la Comisión Técnica de esa entidad. Radicado en Colonia, Alemania, proyecta a LA NACION: "Es la aparición argentina más importante del milenio. De las millenials es sin dudas la nadadora y la deportista individual de cualquier disciplina cuyo surgimiento nos ha creado las más grandes expectativas. Y al mismo tiempo generó grandes realidades, porque con solo 19 años ya consiguió mucho. Tiene para participar en otros dos Juegos Olímpicos, al margen de Tokio 2020. Pero obviamente, ese nivel de competencia no es fácil".

Crédito: Lima2019

Según Arsenio, la principal apuesta de Pignatiello es la distancia más larga: "Hay un convencimiento, tanto de ella como de quienes la conducen, de que su gran prueba es la de 1500 metros libre, que fueron recientemente incorporados a nivel olímpico en mujeres". Cuando la vio competir en vivo por sus actividades en la FINA, al técnico le llamaron la atención su gran regularidad en los pases, fundamental en las pruebas largas. También tomó nota de su particular facilidad para desarrollar un ritmo preestablecido de carrera y su capacidad para mantenerlo a lo largo de la prueba, con posibilidades de hacer un sprint final. "Son pruebas muy pensadas y es clave tener un final importante", apunta.

En el equipo nacional que compite en Lima 2019 domina la satisfacción por el rendimiento general, en un deporte que en Toronto 2015 había ya dado interesantes señales de crecimiento para la Argentina, con aquel oro en 100m libre de Federico Grabich. Virginia Bardach trabaja en paralelo con Pignatiello en algunos tramos del año; por ejemplo, cuando viajan juntas a Gold Coast, en Australia, para sumarse a los entrenamientos de Sweetenham. "¿Delfina? Es crack. No tiene techo. Lo más importante es que confía mucho en sí misma, sabe cómo correr, no se achica ante nada, se entrena muy bien y, para mí, va a llegar muy lejos".

Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi

Julia Sebastián consiguió dos pasajes a Tokio 2020 por sus medallas de plata y bronce en los 100 y 200m pecho. La nadadora instalada en Brasil habla sobre su colega con fascinación: "Nooo, Delfina es de otro mundo. Yo creo que ella no piensa lo que hace: solamente se tira al agua y nada como una loca, es increíble. La veo desde el afloje hasta después de nadar, lo que es la soltura para sacar el ácido láctico, ¡es una tarada! Se entrena muy fuerte y no tiene miedo. Y cuenta con una cabeza para creérsela que le sirve para ser la N°1". Sebastián aborda también un punto insoslayable en la carrera de Pignatiello: su exposición mediática. "Tuvo mucha y no es fácil. Pero eso la ha hecho crecer muchísimo también, porque te hacen entender que sos grosísima y que la gente te admira. Muchos de nuestros nadadores son buenísimos, pero se la pasan en la oscuridad porque no tuvieron la posibilidad de mostrar lo que logran".

Santiago Grassi es otro integrante del equipo argentino con pasaje garantizado a Tokio 2020, gracias a que confirmó su tiempo en Lima en los 100 metros mariposa. "Cuando la vemos en la precompetencia a punto de correr está superconcentrada. En su cara ya notás que se tiene mucha fe y cada uno tenemos que aprender algo de ella. Te da para pensar por qué si Delfina está logrando estas cosas, nosotros no", señala el santafesino, que es elocuente: "Te produce un contagio, ¿viste esa vibra positiva? Al ver que sacó la de oro, uno dice '¡Yo quiero sacar la de oro también!' Es la energía que estábamos necesitando en Argentina y con Delfi la pudimos conseguir".

Crédito: COA

Y Florencia Perotti, que ayer había avanzado a la final de los 400 metros medley, le sacó una radiografía y explica: "Es muy resistente. Las nadadoras de fondo como Delfina, normalmente, tienen menos masa muscular que los nadadores en general de 50 metros, y ella dispone de un cuerpo específico que le da mucho aguante para resistir. Eso, lógicamente la favorece para las distancias largas".

Ya son dos años sostenidos con resultados muy importantes para Pignatiello, que es mucho más que declaraciones de amor, besitos a la tribuna y dedicatorias grabadas en su mano, como aquella dedicada a su abuela en los Juegos de la Juventud de Buenos Aires 2018. Con su participación asegurada en Tokio 2020, ya empieza a aflojar su cuerpo pensando en su último zarpazo en los Juegos Panamericanos. Una ilusión gigante, pero que ella quiere ir llevando de manera acompasada, con el perfecto ritmo de sus brazadas.

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