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Eduardo Heguy y su abrazo con Gonzalito Pieres: símbolo de la comunión entre Chapaleufú y Ellerstina
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El viejo Ellerstina, el nuevo Chapaleufú: dos clanes unidos y un equipo que busca su propia mística

La experiencia de los Pieres y la frescura de los Heguy conforman un frente competitivo que ya mostró su potencial. Una historia a través del tiempo y cómo se vive la ilusión de 2025, con la final de Tortugas en espera

La experiencia de los Pieres y la frescura de los Heguy conforman un frente competitivo que ya mostró su potencial. Una historia a través del tiempo y cómo se vive la ilusión de 2025, con la final de Tortugas en espera

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“Hubo un tiempo que fue hermoso”. El verso de “Canción para mi muerte”, de Sui Generis (Charly García-Nito Mestre), podría ser antojadizamente adaptado, virando hacia un “Hubo un tiempo revoltoso”. Que aplica con bastante precisión a lo que solía ser la relación dentro de la cancha de polo de los Pieres con los Heguy hijos de Alberto Pedro. Sucedía en los años ochenta, en tiempos de La Espadaña vs. Indios Chapaleufú II, dos de los equipos dominantes en el terceto que conformaban con Indios Chapaleufú, el de los hijos de Horacio Antonio.