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Champagnat y Newman siempre se miraron de costado. Y del fragor de tantas batallas deportivas surgió una rivalidad profunda. Antagonistas implacables, rivales acérrimos, caminaron toda la vida por veredas opuestas. Pendiente uno del otro, a cada momento y sin ocultarlo. Gozando las derrotas del de enfrente y lamentando sus victorias. Rechazándose y al mismo tiempo, necesitándose para potenciarse. Nada sería lo mismo en la historia de uno sin la existencia del otro. Como River-Boca, el “clásico de los colegios” es, en el rugby, la cita cumbre de quienes por allí pasaron y se formaron. Aquellos que estudiaron en el Marcelino Champagnat, fundado en 1914 por la congregación de hermanos Maristas, grupo inspirado en el legado del sacerdote francés; o para quienes recibieron instrucción en el Cardenal Newman, constituido en 1948 por iniciativa de Cornelius O´Reilly e Ignatius Doorley, pertenecientes a la comunidad de los hermanos cristianos, en homenaje al teólogo y académico inglés, John Henry Newman.
Champa y el Cardenal vivieron, viven y vivirán, eternas vidas separadas. Y cuando el calendario los reúne, brota el orgullo, desborda la pasión y explota la enemistad. Únicamente folklórica. Exclusivamente discursiva. Limitada a los momentos previos, a la duración del encuentro y al post partido. Después, llegan los saludos de rigor, el reconocimiento al vencedor y a las duchas. Que aún falta un tiempo, el tercer tiempo, donde todos, protagonistas e hinchas, salen nuevamente a la cancha.
Tras décadas de enfrentamientos, en diversas categorías del rugby porteño, el presente los encuentra más separados que nunca. Champa marcha último en el Top 14, y corre serio riesgo de bajar a Primera A. Para evitarlo deberá cambiar violentamente el rumbo derrotista que le impide abandonar el fondo de la tabla y que, agregando la caída de este sábado, 41-21 ante el tradicional adversario, alcanza la ingrata cifra de 15 derrotas seguidas. “Arrancamos generalmente bien, pero después nos pasa, como hoy, que caemos en baches que nos cuestan los puntos”, reflexionó Tomás Baca Castex, el hombre más desequilibrante del club de Estancias del Pilar.
Mientras que Newman disfruta los mejores momentos de su historia deportiva. El año pasado salió de perdedor y rompió el maleficio: ganó los dos títulos de la temporada: el de Buenos Aires y el del Nacional de Clubes. Además, en la actualidad, encabeza las posiciones, con amplia ventaja sobre el escolta y, de a ratos, juega un rugby de alto vuelo, precisión y contundencia. Tal es su dominio en el Top 14 que, de no mediar algún acontecimiento extraño, muy extraño, el Bordó animará una vez más la definición del campeonato. Agregando el nuevo éxito ante Champa, el equipo de Benavídez acumula la asombrosa cantidad de 16 triunfos al hilo. “Jugamos con el objetivo de tener un club cada vez más grande. Eso está en nuestras bases”, explicó Rodrigo Díaz de Vivar, figura del campeón.
Champa-Newman es un partido distinto. Un campeonato en sí mismo, independiente del resto de la competencia. Se refleja en la convocatoria, en la ansiedad previa, en los nervios acumulados y en el humor posterior, según quién haya sido beneficiado con el resultado. “Y sí… Obviamente, es un clásico y tiene un gustito especial”, destacó Díaz de Vivar. “Vinimos por la revancha y la conseguimos. La última vez que estuvimos acá, al principio del 2024, habíamos perdido”, añadió Joaquín de la Vega, otro gran valor del Bordó.
Responsabilidad, pasión y ansiedad al margen, se dio la lógica, que a la larga impera en el deporte: se impuso el mejor de los dos. El que mejor juega, el que cuenta con más y mejores jugadores, el de mayor efectividad en defensa y peligrosidad en ataque. Y ese equipo, hoy es Newman. “No creo que seamos los mejores. Los catorce son unos equipazos. Por eso salen partidos tan divertidos, de igual a igual. Nosotros estamos para seguir mejorando”, completó Díaz de Vivar. “No creo que sea una cuestión de suerte” analizó Tomás Baca Castex en el bando derrotado. “Creo que nos falta un poco de concentración. Nos marcan un try y al toque nos marcan otro. Debemos mejorar un poco la cabeza y no frustrarnos tanto por nuestros errores”, le dijo a LA NACION.
Champa sorprendió de entrada a Newman. Su enjundia, la entrega sin concesiones que caracteriza al Marista, lo ilusionó en el primer cuarto de hora. Pero con el correr de los minutos perdió esa efervescencia. Newman, más aplomado, y confiado en sus recursos, explotó los defectos del contrario y le bastó con hacer su juego para imponerse una vez más. Estirar la racha positiva y pensar ya en lo que viene. “Sabemos que todos quieren ganarnos y aprendimos a convivir con eso. Igual nos sentimos cómodos, tratamos de dejar de lado el contexto y concentrarnos en nuestro juego… Todavía tenemos mucho por mejorar”.
Champagnat: Joaquín Núñez; Bautista Rodríguez Navarro, Tomás Cotter Daireaux, Santos Panelo (capitán) y Tomás Baca Castex; Gonzalo Costaguta y Juan Segundo Panelo; Nicolás Rojo, Lucas Moresco y Tomás Alonso Boto; Santiago Escuti y Tomás Rivas Orozco; Tomás Yanzon, Fernando Rodríguez Pascarella y Honorio Basualdo Quintana.
Cambios. Segundo tiempo: 10 minutos, Matías Alonso Boto por Tomás Alonso Boto, Lucas Pesoa por Yanzon, Iñaki Ustariz por Escuti y Simón Panelo por Rodríguez Pascarella; 19′, Alberto Adiesi por Basualdo Quintana; 21′, Tomás Lanfranchi por Juan Segundo Panelo; 27′, Fermín Aldanondo por Núñez, y 30′, Santiago Carrara por Cotter Daireaux.
Entrenadores: Máximo Amadeo, Horacio Brave y Joaquín Chiloteguy.
Newman: Juan Bautista Daireaux; Santiago Marolda, Simón Prince, Tomás Keena y Jerónimo Ulloa; Gonzalo Gutiérrez Taboada y Lucas Marguery; Joaquín de la Vega, Rodrigo Díaz de Vivar y Mateo Montoya; Alejandro Urtubey (capitán) y Francisco Lascombes; Bautista Bosch, Beltrán Salese e Isidro Bosch.
Cambios. Segundo tiempo: 5 minutos, Pablo Cardinal por Urtubey y Faustino Santarelli por Montoya; 14′, Teófilo Mackinlay por Salese y Benjamín Lanfranco por Keena, y 33′, Lucas Nava por Marguery, James Wright por Isidro Bosch y Florencio Llerena por Gutiérrez Taboada.
Entrenadores: Santiago Piccaluga, Marcos Ayerza y Patricio O’Connor.
Primer tiempo: 7 minutos, gol de Costaguta por try de Moresco (Ch); 15′, try de De la Vega (N); 28′, penal de Gutiérrez Taboada (N); 33′, gol de Gutiérrez Taboada por try propio (N), y 39′, gol de Gutiérrez Taboada por try de Simón Prince (N).
Resultado parcial: Champagnat 7 vs. Newman 22.
Segundo tiempo: 3 minutos, gol de Gutiérrez Taboada por try de Isidro Bosch (N); 21′, try de Mackinlay (N); 26′, gol de Costaguta por try de Cotter Daireaux (Ch); 31′, gol de Gutiérrez Taboada por try de Marolda (N), y 37′, gol de Costaguta por try de Baca Castex (Ch).
Amonestados: 20 minutos, Rivas Orozco (Ch), y 36, Llerena (N).
Resultado parcial: Champagnat 14 vs. Newman 19.
Árbitro: Pablo Deluca (h.)
Intermedia: Champagnat 21 vs. Newman 57.
Cancha: Champagnat.


