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Santiago Gómez Cora, el mejor jugador argentino de la historia del seven, vuela sobre rivales de Portugal en 2007; hoy es el coach del gran sueño en París 2024
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El seven: la genial idea de un aprendiz de carnicero escocés que devino deporte olímpico

Los orígenes curiosos de una especialidad que ganó espacio en el deporte, con un juego más continuo y espectacular; el imán de Gómez Cora, dentro y fuera de la cancha, a través de la historia

Los orígenes curiosos de una especialidad que ganó espacio en el deporte, con un juego más continuo y espectacular; el imán de Gómez Cora, dentro y fuera de la cancha, a través de la historia

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Hacia fines del siglo XIX, el Melrose Rugby Football Club de Escocia atravesaba algunas dificultades financieras. Para recaudar fondos, Ned Haig, el capitán del primer equipo, organizó una jornada deportiva. Como una jornada era insuficiente para el desarrollo de un certamen de rugby, se le ocurrió reducir la cantidad de jugadores a siete por equipos y la extensión de los partidos a 15 minutos, de manera de poder comprimir el certamen en un solo día de acción. Haig era aprendiz de carnicero, y para la realización del evento contó con la ayuda de Davie Sanderson, su maestro en carnicería y compañero de equipo. El torneo resultó un éxito y se siguió jugando anualmente en la misma fecha hasta el día de hoy y expandió sus ramas a todo el mundo. A punto tal creció que en julio próximo, Antoine Dupont, el mejor jugador de rugby del mundo, representará a Francia en los Juegos Olímpicos de París 2024 en la disciplina del seven, la misma que Haig imaginó 141 años antes.