Sabella: "Conseguimos conectar mejor, ahora debemos consolidar"

El técnico rescató señales positivas en la victoria sobre Nigeria: "Vamos tomando ritmo de juego", aseveró; la defensa, en deuda
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26 de junio de 2014  

PORTO ALEGRE (De nuestros enviados especiales).– Fue una montaña rusa de sensaciones el partido con Nigeria, con la Argentina enseñando momentos de lucidez y también pasajes de desajustes, aunque sin llegar a la preocupación que generó el encuentro frente a Irán, en Belo Horizonte. El técnico Alejandro Sabella vive cada paso de la selección con intensidad; siempre al borde del campo de juego, el rostro refleja la tensión que lo invade. Los goles son el desahogo del entrenador; los errores y las desatenciones lo desesperan y los foules y las muecas de dolor de sus soldados lo intranquilizan.

En el estadio Beira Río, la victoria 3-2 sobre los africanos le posibilitó cumplir el segundo capítulo del programa Brasil 2014 (el primero era superar la etapa de clasificación), al terminar como líder del Grupo F. "Vamos tomando ritmo de juego a medida que va pasando el Mundial, mejorando como estructura . La clasificación ya la teníamos; hoy [por ayer] conseguimos conectar mejor, ahora debemos consolidar. El equipo mejoró, tuvimos bastante control de la pelota, movilidad, más circulación y velocidad, cambio de ritmo, se pudo dañar al rival... Tuvimos muchas jugadas para marcar más goles", ensayó Sabella, como saldo positivo del triunfo. Claro que hay margen para reconstruir y mejorar, algo que el conductor admitió a medias: "Lo más flojo lo hablamos entrecasa. Somos un equipo ofensivo y, como tal, a veces tenemos problemas. Pero defensivamente estamos haciendo un gran trabajo. Los nueve puntos son importantes, pero lo más importante es el rendimiento, porque a veces se puede ganar y jugar mal y perder jugando bien. Trataremos de solidificar lo bueno y mejorar lo que haga falta, porque a partir de los octavos de final si te va mal, te vas a casa".

Cada partido resultó un módulo diferente para la selección y así lo analizó el técnico. "Este partido fue distinto por la idiosincrasia de Nigeria, que si bien esperó, es un equipo versátil, que te puede jugar por momentos con cuatro delanteros, como nos terminó jugando. No son tan agresivos a la hora de ocupar los espacios y marcar, por eso con cualquier equipo que te da más espacios tenés más chances de convertir", explicó Sabella, acerca del desarrollo, que por momentos se volvió vertiginoso, de área a área.

Hubo nombres propios que tuvieron sus particularidades en el escenario. Messi, Agüero y Lavezzi, los protagonistas de las historias mínimas. "A Leo lo saqué para preservarlo, necesitábamos que descansara. Siempre aparece con algo nuevo, es tan grande que siempre hace algo que puede valer la pena", explicó sobre la actuación de Messi, cuyo reemplazo estaba consensuado entre el técnico y el capitán. Sobre el Kun y el Pocho, señaló: "Tuvo un problema muscular, será evaluado. Tenemos delanteros para jugar que lleguen por afuera o como Lavezzi, que entró muy activo y que colaboró con la recuperación de la pelota". Sobre lo que no hizo referencia fue a la escena en la que él le dio instrucciones a Lavezzi y éste, en un gesto descontracturado, le arrojó agua.

Envuelto por el griterío del público argentino que colmó el Beira Río, Sabella se fundió en un abrazo con sus colaboradores Camino y Gugnali, una clara expresión de desahogo. Suiza, el futuro rival –"Dios dirá", dijo al término del partido, cuando aún no se sabía quién sería–; ¿su deseo? "Ser campeón es el anhelo profesional, personal. No solo mío, de todos los argentinos. Dar el 100% es lo mínimo que podemos hacer y además, ayudarlo con el esfuerzo de todos".

Agüero, una ausencia que sería definitiva

El delantero fue reemplazado a los 37 minutos del primer tiempo; el diagnóstico preliminar, un desgarro en el isquiotibial izquierdo

PORTO ALEGRE (De nuestros enviados especiales).– Lo estudios probablemente confirmen lo que todos intuyeron apenas Sergio Agüero sintió la molestia y pidió el cambio a los 37 minutos del primer tiempo. Otro desgarro, en este caso en el isquiotibial izquierdo. De confirmarse el diagnóstico preliminar, no sólo estará descartado para el partido del próximo martes contra Suiza, por los octavos de final, sino que el Mundial se habría terminado para él. Las molestias musculares se volvieron incómodas acompañantes de Agüero. En Manchester City sufrió tres en la reciente temporada: la primera a mediados de diciembre pasado; la segunda, el 29 de enero, y la última, a 40 días de la Copa. Un panorama desalentador se abre en la porción más rica de la selección: Palacio, con molestias por el esguince de tobillo que sufrió con Trinidad y Tobago, e Higuaín no consigue su mejor forma deportiva. Lavezzi, con su actuación de ayer, es la principal carta de recambio.

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