
Empezó vendiendo camisetas desde su residencia universitaria y creo una compañía que se convirtió en un imperio textil, con 8500 empleados y 270 tiendas; pero un giro inesperado lo empañó todo
7'minutos de lectura
Dov Charney pidió a sus padres que le prestaran US$10.000 para fundar una empresa de fabricación y venta de indumentaria, con la que una década después conquistaría el mercado y amasaría una fortuna. Pero una mañana de junio de 2014 recibió un telegrama en el que se comunicaba que era despedido de su propia compañía, envuelto en una debacle económica y un escándalo sexual.
Por Carlos Manzoni

