La agroindustria saca el freno de mano

Los altos precios internacionales de los granos y la expansión del comercio mundial, sumados a la productividad del agro, explican el crecimiento de las ventas externas, lideradas por el complejo oleaginoso
Franco Varise
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24 de abril de 2004  

El alto nivel de los precios agrícolas y las proyecciones de expansión del comercio internacional, sumados al más que aceptable volumen de producción de granos en la Argentina, explican con creces la estimación oficial de aumento de 1000 millones de dólares en exportaciones agroindustriales, en 2004, y el anuncio de inversiones por 740 millones de dólares.

La agroindustria oleaginosa, uno de los sectores más dinámicos de la economía, parecería haber sacado el freno de mano con el que manejo los últimos años de la década del noventa y principios de este siglo frente al alto nivel de incertidumbre. Aunque 2003 es considerado un año récord respecto del comportamiento de las exportaciones agroindustriales, por un valor de 15.600 millones de dólares, un incremento del 23,7 por ciento en comparación con el año anterior, el secretario de Agricultura, Miguel Campos dijo, durante el seminario "Outlook 2004" realizado el martes y el miércoles pasado por el organismo, que este año se alcanzaría la cifra de 16.400 millones de dólares.

Consultado por estas perspectivas, el titular de la Camara de la Industria Aceiterade la República Argentina (Ciara), Raúl Padilla, consideró que "básicamente responden a un incremento de los precios y a una demanda sostenida del exterior".

También señaló que el "mejor nivel de actividad en los países compradores genera una mayor demanda" y que, en este contexto, China es algo así como la niña bonita de las exportaciones de granos. No obstante, los productos elaborados como harinas y aceites tienen como principales destinos la Unión Europea (UE) y la India.

"Hay planes de inversión anunciados de una magnitud importante especialmente en mayor capacidad de molienda y terminales portuarias que podrían estar operativas en los próximos tres años: estamos pensando en la Argentina de los 100 millones de toneladas de granos", consideró Padilla.

El subsecretario de Política Agropecuaria y Alimentos, Claudio Sabsay, explicó, a su vez, que las condiciones de oferta y demanda mundial de los aceites vegetales presentan como principales rasgos el consumo sostenido, el nuevo crecimiento del comercio y la caída de existencias. Esto, según Sabsay, configura una situación de mercado "muy favorable para los precios tanto de los productos grasos como de las oleaginosas de alto contenido graso", dijo. Una de las incógnitas es hasta cuándo China mantendrá los actuales niveles de compra.

Al parecer, no es algo que debería preocupar a los empresarios porque, según el representante en la Argentina del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Benedito Rosa Do Espirito Santo, "China, que creció aceleradamente en los últimos años, continuará con esa dinámica; la soja que aportó al complejo oleaginoso local alrededor del 90 por ciento de las exportaciones es una proteína que todavía no tiene substituto", y vaticinó que el gigante oriental seguiría con su nivel de importaciones -o mayor- por los próximos 15 años. En este sentido, el titular de Ciara señaló que "de acuerdo con las proyecciones de crecimiento de China, ese país continuará comprando el volumen actual o aún más", dijo.

A su vez, Sabsay explicó que ese país de Oriente se ha convertido en el principal mercado de exportación del sector agroalimentario, con una participación del 11 por ciento. "Y esperamos que esta proyección siga en aumento", añadió.

La mayoría de las inversiones previstas en el complejo agroindustrial mantiene la estructura actual de exportación de commodities. Es decir que no hay en el horizonte cercano un cambio en el destino de la producción argentina; no hay, por ahora, eso de pasar de ser el "granero a la góndola del mundo". Pero la mayor actividad, según Campos, repercutió en la creación de 97.000 nuevos puestos de trabajo en el interior del país que "depende fuertemente de las actividades agroalimentarias", dijo. La población rural representa unos cuatro millones de personas.

Panorama

Mercados: la Unión Europea es el principal socio comercial, con el 31 por ciento de las exportaciones argentinas; la siguen el sudeste asiático, con el 24 por ciento, y el Mercosur, con el 12 por ciento. En el nivel país, China es el mayor comprador, con un 14 por ciento.

Mayor capacidad: las inversiones en el complejo oleaginoso estarían operativas a partir del año próximo y podrían generar un incremento del orden del 30% en la capacidad de molienda argentina.

Regional: el secretario de Agricultura, Miguel Campos, anunció que el año próximo se avanzará en la creación de un mercado regional de fijación del precio de la soja.

Valor agregado: según datos oficiales, el 18 por ciento del valor agregado en la economía nacional es generado dentro del sector agroalimentario.

Perspectivas para el maíz y el trigo

El representante en la Argentina del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Benedito Rosa Do Espirito Santo, vaticinó la recuperación de la producción de granos en el nivel mundial.

"En el ciclo 2004/05 se produciría un incremento significativo en la oferta internacional de los principales granos cultivados por la Argentina. En el caso del trigo, las primeras evaluaciones prevén una recuperación importante en la producción mundial, luego de la profunda caída de los últimos ciclos", señaló.

Sin embargo, según aportados por Rosa Do Espirito Santo, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos estima que wárea por sembrar con trigo en esta campaña caería un 3,6% con respecto del ciclo actual.

"En relación con el maíz, también se espera una recuperación de la producción, aunque menor a la que resultaría necesaria para recomponer una situación de escasez histórica y un consumo que se está acelerando en forma notable", señaló el representante del IICA.

Agregó, además, que las condiciones climáticas siempre pueden modificar las expectativas de comportamiento del mercado, aunque con relativo grado de confiabilidad puede afirmarse que la campaña 2004/05 no presentará cambios sustanciales en la tendencia observada en los últimos años en la producción y exportación de los principales productos.

De modo que, según Rosa Do Espirito Santo, el potencial productivo del sector agroalimentario argentino, "a pesar de algunas dificultades con el sistema de financiación y el reciente aumento de costos de la tierra y de insumos", continuará garantizando un nivel elevado de participación en el PBI.

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