
La variabilidad ambiental y la presión de enfermedades obligan a revisar los criterios para elegir genética. Brevant presentó tres nuevos híbridos para la campaña 2026, con especial fortaleza para siembras tardías, otro con alta tolerancia a Spiroplasma, y un tercero que representa una renovación genética del portafolio.
La elección de un híbrido para maíz tardío requiere evaluar mucho más que su potencial de rendimiento. La variabilidad ambiental, las características de cada lote y la presión de plagas y enfermedades son factores que condicionan las decisiones productivas. A estos desafíos se sumó el impacto del complejo del achaparramiento asociado a Spiroplasma, que volvió a poner el comportamiento sanitario de los materiales entre las prioridades de la planificación agrícola.

En este contexto, la elección de la genética adquiere un papel central. Conocer las características de cada híbrido y su adaptación a los distintos ambientes permite ajustar las estrategias de manejo y buscar una mejor expresión del potencial productivo.
Frente a este escenario como punto de partida, Brevant Semillas presentó tres nuevos híbridos que integran su Colección 2026: BRV 8181 PWU, BRV 8525 PWU y BRV 8027 PWU. Los materiales forman parte de un proceso de renovación genética del portafolio de la marca y presentan atributos diferenciales para responder a distintas necesidades productivas, desde la estabilidad en siembras tardías hasta la tolerancia a desafíos sanitarios y ambientales, y la incorporación de nueva genética al portafolio.
“El gran desafío es sostener rendimiento y estabilidad frente a la variabilidad ambiental y la presión de plagas y enfermedades. El Spiroplasma sumó una nueva prioridad a la planificación”, explicó Verónica Mac Lean, gerenta de Maíz y Girasol de Brevant. Según la especialista, en este contexto resulta fundamental integrar la elección del híbrido con las características del ambiente y las prácticas de manejo.
BRV 8181 PWU: rendimiento, estabilidad y sanidad para maíz tardío
Con un posicionamiento especialmente fuerte para siembras tardías, BRV 8181 PWU combina alto potencial de rendimiento, estabilidad y un destacado perfil sanitario. Su versatilidad también permite utilizarlo en siembras tempranas, ampliando las alternativas de planificación para el productor.
Entre sus principales atributos se destacan los mecanismos de compensación del rendimiento y el elevado peso de mil granos, a los que se suman su comportamiento frente a enfermedades y su tolerancia al estrés. Estos aspectos resultan relevantes al evaluar la respuesta de un material en diferentes condiciones productivas, con especial valor en planteos de maíz tardío.
Mac Lean destacó al BRV 8181 por “su versatilidad, alto peso de mil y estabilidad para ambas fechas de siembra”, una combinación de atributos que lo convierte en una alternativa para quienes buscan sostener el potencial productivo y la estabilidad del cultivo, sin resignar flexibilidad en la elección de la fecha de siembra.
BRV 8525 PWU: genética preparada para ambientes desafiantes
En las regiones donde el complejo de achaparramiento representa un desafío sanitario relevante, la elección genética adquiere una importancia central. Para responder a estas condiciones, Brevant incorpora BRV 8525 PWU, un híbrido con alta tolerancia a Spiroplasma, especialmente posicionado para la región norte del país.
De acuerdo con Mac Lean, este desarrollo forma parte de un trabajo de mejoramiento genético que la compañía viene realizando desde hace varios años. “Hoy, ese trabajo se refleja en materiales como BRV8525 y BRV8027, con un destacado comportamiento frente a esta problemática”, sostuvo.
La especialista remarcó que la incorporación de genética con atributos sanitarios específicos constituye una herramienta para proteger el potencial productivo, pero aclaró que no debe considerarse de manera aislada. “La genética es una herramienta clave para proteger el potencial de rendimiento y debe complementarse con monitoreo y manejo”, afirmó.
De esta manera, la elección de un híbrido con tolerancia a Spiroplasma debe formar parte de una estrategia agronómica integral, que contemple las condiciones de producción y el seguimiento sanitario del cultivo.

BRV 8027 PWU: nueva genética para ampliar el potencial del portafolio
La tercera incorporación de la Colección 2026 es BRV 8027 PWU, un híbrido templado desarrollado para combinar potencial de rendimiento y estabilidad, con posicionamiento tanto para siembras tempranas como tardías.
Entre sus características se destaca su comportamiento frente a Green Snap, su Stay Green y la integridad a cosecha, atributos que forman parte de su perfil agronómico. A su vez, la marca señala su tolerancia a CSS y mancha blanca, dos aspectos sanitarios que se suman a las variables consideradas al momento de evaluar la adaptación del material.
Según la gerente de Maíz y Girasol de Brevant, el nuevo material se distingue por su “alto potencial, estabilidad y gran comportamiento frente a Spiroplasma también”.
La incorporación de este híbrido busca ampliar las alternativas disponibles para productores que necesitan combinar potencial de rendimiento con atributos agronómicos y sanitarios. Su posicionamiento para diferentes fechas de siembra permite, además, considerar su utilización en distintos planteos productivos.
La importancia de elegir la genética adecuada para cada ambiente
Más allá de las características particulares de cada material, la elección de la genética debe partir del conocimiento del ambiente y de los objetivos productivos. La adaptación de un híbrido no depende únicamente de su potencial genético, sino también de las condiciones en las que será sembrado y de las decisiones de manejo que acompañen su desarrollo.
“Primero, conocer su ambiente y definir el objetivo productivo. Después, evaluar adaptación, rendimiento, estabilidad, sanidad, apoyándose en información local”, recomendó Mac Lean al referirse a los principales criterios que debería considerar un productor al elegir genética para maíz tardío.
Con este propósito, Brevant desarrolla actividades de capacitación y actualización técnica a través de sus Módulos de Innovación Brevant (MIB), espacios disponibles durante todo el año en los que productores y asesores pueden intercambiar experiencias y profundizar sus conocimientos sobre el cultivo.
La marca también trabaja con asesores externos que participan como auditores y aportan información agronómica para construir recomendaciones adaptadas a diferentes condiciones de producción. Este esquema se complementa con su red de distribución, a través de la cual busca trasladar los atributos técnicos de cada material a decisiones concretas de manejo.
“Nuestro objetivo es acompañar al productor en la toma de decisiones, acercándole alternativas genéticas que respondan a las necesidades de cada planteo productivo. A través de la renovación de nuestro portafolio y del acompañamiento técnico, buscamos brindar más herramientas para que pueda elegir la genética adecuada para cada ambiente y potenciar los resultados de su cultivo”, señaló Mac Lean.
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