SILOBOLSAS
la tecnología simple y eficiente
que adoptó el campo argentino
Mientras crece la productividad por hectárea,
aumenta la capacidad industrial y se expande el comercio internacional, las silobolsas se volvieron una herramienta fundamental para acompañar desde la logística las nuevas necesidades en el almacenamiento de los granos.
Tecnología para almacenar
El campo argentino es sin duda uno de los sectores más innovadores de la economía nacional. La tecnología permite hacer más eficientes los procesos, resolver problemas específicos de la producción y, en definitiva, cosechar más y mejorar la rentabilidad.
Y si bien es cierto que la mayor parte de estas innovaciones suelen venir de países más desarrollados en esa materia, la calidad de nuestros suelos y el gran desarrollo de la actividad agropecuaria muchas veces contribuyen a que aquí mismo se generen ideas, insumos y maquinarias que permiten dar un salto en los niveles de producción y en la eficiencia de los sistemas.
Un buen ejemplo de ello son los silobolsas, un insumo que en los últimos años ha revolucionado el almacenamiento
de granos y en el que la empresa local Ipesa ha tenido
mucho que ver.
La silobolsa es un producto tan simple como innovador que fue rápidamente adoptado por los productores, al punto que se estima que actualmente el 50 por ciento de los granos pasa por ella en algún momento.
“Originalmente la bolsa se utilizaba para reserva forrajera. En Argentina lo que se hizo fue desarrollar, en forma conjunta con los fabricantes de máquinas, el embolsado de grano”
Pablo Seniow, técnico comercial de Ipesa
La difusión de esta tecnología puede comprobarse fácilmente al viajar por cualquier ruta y ver largas hileras de silobolsas en los campos linderos al camino.
el mejor
complemento
“Nuestras bolsas se ganaron un lugar preponderante en todo el campo argentino por sus enormes ventajas para agilizar las cosechas, reducir los costos de almacenamiento y por sus propiedades de conservación de los granos” Leonardo Torretta, Gerente de Ventas de Ipesa.
La silobolsa es de gran utilidad tanto para productores como para acopiadores, cooperativas e industrias.
El embolsado de granos funciona como un excelente complemento del sistema tradicional de almacenaje en silos de chapa. La bolsa no puede secar el grano, pero sí almacenarlo con humedades mayores a las de los silos convencionales. “Una planta gana eficiencia si se puede regular el momento del secado del grano, manteniéndolo húmedo dentro de la bolsa. De esta manera, se amplía la utilización de la planta y la capacidad de acopio”,
explica Seniow.
El productor, por su parte, tiene con este sistema la ventaja de que le da mayor margen de acción para cosechar, ya que puede almacenar su producción en el mismo lote.
Las silobolsas le permiten independizarse del clima,
evitar los altos costos o la falta de disponibilidad
de fletes en época de cosecha y vender a destinos que no cuentan con infraestructura, otorgando así una mayor libertad comercial.
IpesaSilo
Con 300 mil unidades vendidas por año, el 70 por ciento del mercado y exportaciones a más de 40 países, Ipesa es hoy el principal fabricante de silobolsas de la Argentina. La empresa comenzó sus operaciones en 1998 y en la actualidad cuenta con un centro logístico de 88.000 m² en la provincia de Buenos Aires capaz de producir más de 900 mil bolsas en un año y almacenar unas 200 mil unidades.
Las bolsas Ipesa, o IpesaSilo, se fabrican bajo normas de calidad ISO 9001/2000, asegurando además el cuidado del medio ambiente a través de la certificación ISO 140001/2004. Vienen en varias medidas (4, 5, 6, 9, 10 y 12 pies de diámetro y 60, 75 y 100 metros de largo) y están hechas con material de última generación (son tricapa con protección UV).
Desde 2017, además, Ipesa lleva adelante la campaña “Abrazo solidario del campo argentino” para la lucha contra el cáncer: por cada compra de una IpesaSilo rosa, se donan 10 dólares a Fundaleu y el Hospital Ramón Santamarina de la Ciudad de Tandil.
funcionamiento
Esta tecnología es tan sencilla como innovadora porque cuando el grano es embutido, la bolsa consume el oxígeno disponible en su interior y genera una atmósfera rica en dióxido de carbono, inhibiendo de esta manera su proceso respiratorio y garantizando una óptima conservación. Esta atmósfera estable, sumada a la protección térmica que ofrece el exclusivo material de IpesaSilo, evita el aumento de temperatura de los granos, impidiendo el desarrollo y la proliferación de hongos e insectos. En el caso del forraje, permite clasificar las reservas según su tipo y calidad, suplementar animales con distintos requerimientos y lograr materiales con altos porcentajes de digestibilidad.
Instalación de la Silobolsa
Ipesa brinda una serie de consejos tanto para la instalación de la silobolsa,
como para el llenado, control y posterior extracción de los granos.
CONSEJOS RÁPIDOS
El primer paso es la elección y preparación del terreno, para lo cual debe utilizarse una niveladora de arrastre. Es importante que el lugar esté alto en relación al nivel del lote, limpio de malezas y piedras, que tenga buen drenaje y esté despejado de árboles.
CONSEJOS RÁPIDOS
La bolsa se coloca en una máquina embutidora y luego se cierra en uno de sus extremos con un dispositivo eléctrico de termosellado. Durante el llenado, que tiene una capacidad de 400 toneladas por hora, hay que medir continuamente el estiramiento.
CONSEJOS RÁPIDOS
Una vez llena la bolsa, se debe controlar la presencia de malezas y alimañas en las cercanías. También se pueden constatar los niveles de dióxido de carbono y obtener muestras del grano. Por último, la extracción es rápida y eficiente.

