
Tecnología, genética y datos: las claves para producir más cuidando el suelo
Nuevas tecnologías para maíz, soja y girasol integran semillas, protección de cultivos y herramientas digitales con el objetivo de mejorar la eficiencia y la sustentabilidad de los sistemas productivos.
En un contexto de mayores exigencias productivas, económicas y ambientales, producir más haciendo un uso cada vez más eficiente de los recursos se vuelve uno de los grandes desafíos de cara a la nueva campaña. En ese escenario, BASF propone una estrategia basada en la integración de genética, protección de cultivos, soluciones biológicas y herramientas digitales para acompañar la toma de decisiones agronómicas.
“En BASF, la innovación atraviesa todo el proceso productivo: desde el mejoramiento genético, la biotecnología y la investigación en protección de cultivos y biológicos hasta las soluciones digitales. La verdadera transformación ocurre cuando esas tecnologías trabajan articuladamente dentro de una misma estrategia agronómica. El suelo hoy nos habla y el diferencial está en saber escucharlo: anticiparse y tomar decisiones basadas en información”, afirmó Mariana Dorado, gerente Senior de Marketing de Soluciones para la Agricultura de BASF.
La propuesta parte de un escenario donde cada cultivo presenta desafíos particulares. Mientras el maíz continúa siendo un cultivo estratégico por su estabilidad, la soja demanda estrategias más precisas frente al avance de malezas resistentes y el girasol gana espacio por su resiliencia dentro de las rotaciones. En trigo y cebada, en tanto, la calidad de la semilla y el monitoreo sanitario aparecen como variables clave.
Tecnologías para cada etapa del ciclo
La compañía cuenta con una cartera que integra distintas herramientas según las necesidades de cada cultivo.
En protección de cultivos, uno de los productos destacados es Voraxor®, utilizado para barbechos, que ya superó 1,5 millones de hectáreas aplicadas, según datos de la empresa.
A ese portfolio se suman Vulcarus®, un herbicida preemergente desarrollado para girasol (también con aplicación en maní), el fungicida Melyra® y HiCoat® Dry, un inoculante sólido para soja.
En semillas, BASF destaca el desempeño de sus híbridos de maíz y girasol en distintas redes de evaluación.
“Estamos orgullosos porque hoy nuestras semillas lideran importantes redes del país. Nuestro maíz BASF 5575 VT3P fue el más ganador en redes del último año, mientras que nuestro girasol InSun® 2277 CL ganó en las redes más importantes. Así afirmamos la innovación comprobada con resultados medibles”, señaló Aimar Pena, gerente de Marketing de Semillas de BASF.
La propuesta se completa con la plataforma digital xarvio® FIELD MANAGER, que incorpora herramientas como mapeo digital de malezas, recomendaciones para el momento de aplicación de fungicidas y planificación variable de siembra y nutrición.
Una nueva herramienta para el manejo de malezas en girasol
Entre las novedades para el manejo del cultivo se encuentra Vulcarus®, un herbicida de pre-siembra para girasol desarrollado sobre la base de trifludimoxazin, una molécula perteneciente a una nueva familia de herbicidas PPO.
“Fue desarrollado específicamente para el control de Amaranthus, crucíferas, rama negra y Borreria verticillata, respondiendo a la necesidad de contar con herramientas más eficaces para el control temprano de malezas que afectan la implantación y el potencial productivo del girasol”, explicó el Ing. Agr. Agustín Falcone, gerente de Cultivo de BASF.

Según el especialista, la incorporación de esta nueva molécula permite ampliar las alternativas disponibles para el manejo de malezas difíciles.
“Vulcarus® permite reducir la presión de malezas desde el comienzo del ciclo del cultivo, favoreciendo una mejor implantación del girasol y una mayor eficiencia en el uso de insumos. Además, contribuye a mejorar el rendimiento final por hectárea al minimizar la competencia temprana de las malezas”, indicó.
Falcone destacó además que uno de los diferenciales técnicos del producto es la posibilidad de combinarlo con Zidua® (piroxasulfone), una estrategia que amplía el espectro de control al incorporar gramíneas y aumenta la persistencia del tratamiento.
“Vulcarus® forma parte de la propuesta integral de BASF para el girasol, que combina soluciones de protección de cultivos, tratamiento profesional de semillas y herramientas digitales de agricultura de precisión. De esta manera se integra a una estrategia que busca mejorar la eficiencia, la rentabilidad y la sustentabilidad de los sistemas productivos”, agregó.
Más allá de un producto
La estrategia de BASF apunta a que la productividad no depende de una tecnología aislada, sino de la articulación entre genética, protección de cultivos, digitalización y conocimiento agronómico. Bajo esa lógica, la compañía busca responder a los desafíos de la próxima campaña mediante estrategias integradas para distintos sistemas productivos.
________________________________________________________
Content LAB es la unidad de generación de ideas y contenidos de LA NACION para las marcas con distribución en sus plataformas digitales y redes sociales. Este contenido fue producido para un anunciante y publicado por el Content LAB. La redacción de LA NACION no estuvo involucrada en la generación de este contenido.
