
La yerba mate llegó a China
La empresa GEA exporta 60 toneladas mensuales a dos provincias del país asiático, donde se comercializa en supermercados y herboristerías
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Mate cha, y listo: surgió una nueva manera de tomar la infusión. Por primera vez, la yerba mate ingresó en el gigante mercado chino y, aunque en saquitos (en mandarín, té se pronuncia cha), el producto ya se comercializa en unos mil supermercados y herboristerías de las provincias de Tian Jin y Jian Gsu.
Los orientales que lo probaron encuentran en el mate cocido una bebida similar a su legendario té verde. De hecho, las propiedades medicinales de la ilex paraguariensis, el nombre científico de la yerba, están entre sus principales atractivos comerciales. Sobre todo, si se tiene en cuenta el arraigo de la medicina tradicional en ese país.
La empresa Grupo de Exportadores Argentinos (GEA) firmó un contrato por diez años con el empresario Jia Hu, un distribuidor chino que importa tres contenedores mensuales -unas 60 toneladas- de yerba que es fraccionada y empaquetada en China, donde se vende bajo la marca Mate Tea. La firma argentina y sus socios asiáticos invirtieron un millón de dólares para lograr colocar en la góndola un producto netamente argentino.
La próxima meta es extender la distribución hacia otras provincias -lo que no es poca cosa en este destino- para llegar a todo el país en 2008, cuando se celebren las Olimpíadas.
Todo comenzó en la feria de alimentos y bebidas de Shenyang, en el sur de China, de la que participan anualmente unos 10.000 empresarios. Allí, GEA instaló un stand y ofreció -entre otras degustaciones- mate cocido a cuantos se detuvieron a tomarlo, entre ellos Jia, que algunas semanas más tarde apareció en las oficinas que la firma tiene en Pekín desde hace cuatro años. Luego de varias visitas y muchos banquetes, la relación comercial prosperó, aunque sólo después de la personal. Incluso, Jia viajó a nuestro país y conoció la zona yerbatera, en el límite entre Misiones y Corrientes.
Pero la última palabra la tuvo el maestro budista de un monasterio de Tian Jin, a 1200 km de Pekín. Invitado por el flamante socio chino, hasta allí fue uno de los empresarios argentinos. El monje los recibió, les mostró las instalaciones y sólo al final del recorrido dio su visto bueno: las vibraciones eran positivas, habría asentido el religioso, según contaron en GEA.
De vuelta en la capital china, la nueva joint venture -dicen, la forma que mejor se adapta a los negocios en China- puso manos a la obra para la tramitación de los permisos. Con todas las habilitaciones listas, a fines de abril se presentó el producto en el Gran Palacio del Pueblo, sede del parlamento chino. Finalmente, el 23 de ese mes las cajas de Mate Tea -en sus dos versiones, 15 y 30 saquitos- llegaron a las góndolas. ¿El precio al público? 2,70 y 5 dólares, respectivamente.
"Las propiedades medicinales de la yerba llamaron mucho la atención del empresariado de la salud; tras la presentación, algunos medios de prensa hablaron del cambio del té verde chino por el mate verde argentino", explicó Genaro Zambrano, presidente de GEA. Al parecer, varios estudios médicos (de Francia, Estados Unidos, Brasil y la misma China) que certificaron las propiedades terapéuticas y el volumen de exportaciones a Estados Unidos y Siria fueron determinantes en la decisión de importar el producto.
Pero en GEA no se resignan a vender mate en saquitos. Para ir instalando la idea, el producto regala como souvenir una vasija con bombilla. "Lo pidió nuestro distribuidor, por lo que el mate en su forma tradicional también está empezando a tener presencia", agregó Zambrano.
Hábito contagioso
Al frente de la oficina china de GEA está Alfredo Paraná, un empresario nacido en Misiones que llevó yerba mate para consumo personal. Curiosos, los empleados asiáticos de la firma empezaron a interesarse y ahora todos allí tienen una vasija personal en la que toman la infusión. Claro, ellos lo hacen a su manera: poca yerba y mucha agua. “Los chinos se ponen la bombilla de costado, no les gusta el mate compartido”, contó Zambrano.




