
Solvay Indupa se prepara para ser líder en el Mercosur
Inversión: el principal elaborador de cloro soda y PVC del país amplía sus tres plantas del Sur para competir internacionalmente.
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BAHIA BLANCA.- Solvay Indupa, el principal productor en la Argentina de cloro soda y PVC, apunta a ser líder en el Mercosur. Para ello, está terminando la ampliación de las tres plantas que tiene en Bahía Blanca, de modo tal de conseguir una capacidad que le permita competir a nivel internacional. La planta de cloro soda (que produce soda cáustica) será expandida de 104.000 a 184.000 toneladas; la de VCM, de 160.000 a 210.000, y la de PVC, de 80.000 a 210.000, con lo cual la capacidad de producción de PVC, (el principal producto), casi se triplicaría.
La estrategia es sacar productos de Bahía Blanca hasta San Pablo. El camino lógico es por medio del puerto, con lo cual el desafío también será para la terminal portuaria.
Producción
Solvay Indupa compró una planta a principios de año en las cercanías de San Pablo. La suma de producción de ambas unidades (Brasil y Bahía Blanca), una vez completadas las obras de ampliación, lo convertirá en el líder del Mercosur, ya que superará a la de sus competidores.
"Hace poco se empezó a utilizar el camino vía mar, con una exportación de contenedores a Brasil desde el puerto de Bahía Blanca. Este crecimiento debería culminar con la puesta en marcha de las plantas, dos a principio de año y la otra a partir de septiembre de 1999, con lo cual en un año vamos a llegar a mover algo más de 500.000 toneladas de productos, además de productos intermedios", dijo a La Nación el director industrial de la firma, Edgar Bosso.
Solvay Indupa tuvo la oportunidad de ser pionero en la región en dos modalidades de transporte: el Trasandino (fue la primer empresa local que hizo el trayecto multimodal), y en el transporte de contenedores a través del puerto.
"Fueron 67 contenedores, una novedad que se dio por primera vez con Solvay Indupa y completada también con otra empresa del polo petroquímico. Estamos apostando a este tipo de exportación con productos a granel por la vía marítima", señaló Amilcar Larrañaga, gerente de recursos humanos de la empresa.
Según manifestaron, el trabajo en conjunto con el puerto de Bahía Blanca es esencial, ya que es la llave del éxito o el fracaso. "El costo logístico es muy importante dentro de la cadena de costos para llegar al cliente, y la vía marítima es la que más chances tiene de ser utilizada", indicó Bosso.
En la zona de Bahía Blanca se están haciendo inversiones por 2000 millones de dólares que en un plazo relativamente corto generará mucha carga (más de dos millones de toneladas).
"Para el año 2000 habrá un cambio de fisonomía total en el puerto de Bahía Blanca, con una potencia mucho mayor de la que conocemos, y una presencia de contenedores como uno de los modos más utilizados de transporte", adelantó Bosso.
La tradición del puerto, si bien siempre hubo participación de productos petroquímicos, estuvo volcada a los cereales. Pero, según las previsiones, el sector petroquímico tendrá un peso cada día mayor.
Condiciones a favor
Con mayor frencuencia las empresas se están instalando en la región de Bahía Blanca gracias a una serie de condiciones favorables: disponibilidad de materia prima petroquímica, energía eléctrica, gas, un puerto de aguas profundas, buena infraestructura humana (universidades), y tradición industrial.
-¿Qué posibilidades existen de que en un futuro Solvay Indupa tenga su propia terminal de contenedores?
-A través de operadores logísticos estamos trabajando para buscar cuáles son las formas más adecuadas de mover el producto, y una buena posibilidad es a través de contenedores. Allí será clave el movimiento desde la planta hasta el barco. Si eso genera en el futuro que lo óptimo sea tener una playa, buscaremos lo que sea más competitivo: a través de un concesionario, un operador. Lo más probable es que sea de un tercero, ya que una terminal de contenedores necesita un movimiento crítico que supera el movido por cada una de las plantas en forma individual. Desde ya, el desafío es lograr fórmulas de alta competitividad logística, puesto que de nada sirve producir bienes a un precio competitivo si después es caro moverlos.




