Defensa de Siemens en Alemania tras el estallido del escándalo por corrupción
Hoy en día es una empresa "completamente diferente", señaló en conferencia de prensa en Berlín el presidente de la firma, Peter Loescher; la firma y la justicia estadounidense denunciaron pagos de coimas a diferentes gobiernos, incluido el de Carlos Menem
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BERLÍN.- Tras el escándalo de sobornos en el extranjero, que toca al gobierno de Carlos Menem, y la consecuente sanción impuesta por las autoridades estadounidenses y alemanas, el presidente de Siemens, Peter Loescher, aseguró hoy que la firma aprendió la lección y hoy en día es una empresa "completamente diferente".
"Siemens sólo aprueba los negocios sostenibles, y los negocios sostenibles son limpios, siempre y en todos los sitios", agregó el directivo en un encuentro mantenido con la prensa extranjera en Berlín.
"En Siemens hemos condenado duramente esas prácticas y las hemos cambiado radicalmente. Ha sido una amarga lección", continuó el CEO de Siemens, quien agregó que ahora su tarea es "dirigir la empresa clara y rápidamente hacia delante".
Ayer la sede local de la empresa alemana desligó, a través de una carta al ministro de Planificación, Julio De Vido, al actual gobierno de Cristina Fernández de Kirchner del escándalo y aclaró que sólo pagó coimas por el contrato de confección de los DNI, firmado en 1998, durante la gestión de Carlos Menem.
Esfuerzo. Como muestra de su compromiso con la legalidad, Loescher hizo hincapié en que el grupo de Múnich hizo un "enorme esfuerzo", para alcanzar un rápido acuerdo con las autoridades. "Lo hemos solucionado en dos años, cuando la media para este tipo de conflictos es de entre tres y cinco", subrayó.
El lunes pasado y después de varios meses de negociaciones con las autoridades alemanas y estadounidenses, Siemens aceptó asumir una multa de casi 1000 millones de euros (unos 1300 millones de dólares).
El directivo, que en la conferencia de prensa esquivó todo tipo de preguntas sobre el escándalo de corrupción y se centró básicamente en los logros obtenidos por la empresa, rechazó hacer declaraciones sobre el pago de sobornos en la Argentina y sobre la posibilidad de que ese tipo de prácticas ilegales se llevara a cabo también en 2007.
"No tengo nada que decir a ese respecto", dijo después de haber hecho oídos sordos a otras preguntas sobre cuestiones concretas relativas al tema.
Sin embargo, se manifestó "totalmente convencido" de que, aunque las filiales en Venezuela y la Argentina admitieron haber pagado sobornos millonarios a funcionarios a cambio de tratos favorables en contratos pagados con dinero público, Siemens recuperará la confianza en ambos países y podrá continuar desarrollando sus negocios con total normalidad.
"Así nos lo han mostrado ya varios clientes", subrayó. "Somos líderes mundiales, estamos en 190 países", concluyó.





