Diez desafíos en materia laboral del gobierno que llega

Para empezar, sincerar los números; después, volcarse a incentivar más puestos laborales formales en el sector privado; en los últimos años sólo creció el trabajo para el Estado
Paula Urien
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6 de diciembre de 2015  

No se puede hablar sobre el empleo sin un completo sinceramiento de las estadísticas oficiales. Desde enero de 2007, con la intervención del Indec, los números estuvieron y están en la nebulosa, algo que, según los analistas e investigadores especializados en el mundo del trabajo, hace prácticamente imposible conocer, de verdad, cuál es el índice de desocupación, cuál es la tasa real de actividad, cuánta gente trabaja para el Estado a nivel nacional, provincial y municipal, cuál es la mirada oficial sobre la tasa de pobreza.

"Cuando miro los números del Indec me dan ganas de llorar", dijo una reconocida investigadora durante un encuentro de economistas. En los últimos años, fueron los analistas independientes quienes presentaron cifras, en un esfuerzo por brindar algo de luz a la realidad más allá del relato oficial.

Consultados hoy algunos referentes en materia de empleo, éstos son 10 desafíos que tiene el gobierno entrante para lograr que crezca el mercado de trabajo en la Argentina, algo que no sucede desde 2012.

1- Bajar el desempleo

La primera de todas las metas según Víctor Beker, director del Centro de Estudios de la Nueva Economía de la UB y ex directivo del Indec. "La última cifra del Indec ubica a la desocupación en un 5,9% pero la cifra real está muy para arriba de eso. Llevamos 4 años de estancamiento acompañado por la falta de creación de empleo", dice. Agrega que somos cada vez más personas en la Argentina para alimentar, pero cada vez menos los que producen.

Un informe de Idelas-UCES estimó que si se elimina el efecto desaliento que ha contribuido a disimular el real nivel de personas sin trabajo, la proporción de desempleados sobre la población económicamente activa subió al cierre del segundo trimestre de 2015 a poco más de 11 puntos porcentuales. "Ese rango posiciona al país entre las diez naciones con mayor tasa de desempleo, muy cerca de Irlanda (9) e Italia (8)", se lee en el informe.

Para Bernardo Kosacoff, miembro del Consejo de Administracion y Profesor Escuela de Negocios en Universidad Torcuato Di Tella, uno de los grandes problemas es la falta de competencias para insertarse en el mercado laboral. "En 2007, un año muy bueno para el país, el 17% de la demanda de trabajo formal no se pudo cubrir. Faltaban torneros, matriceros y muchos otros especialistas en actividades que ofrecían un empleo con seguridad social."

El profesor de la Di Tella, dice que para aumentar el empleo hay que trabajar también sobre problemas sistémicos como la falta de infraestructura y logística.

2- Mejorar el nivel de educación y aumentar el empleo juvenil

Hay 800.000 jóvenes que ni trabajan ni estudian. Son los llamados ni-nis. "Se debe mejorar el nivel y la calidad de la educación de las nuevas generaciones", recomienda Jorge Colina, de la consultora Idesa. Aconseja incorporar a la educación formal la formación para el trabajo.

"Va a cambiar la matriz productiva, con sectores que van a traccionar mucho el empleo pero que hoy ya tienen un déficit de recursos humanos", dice Rodrigo Álvarez, director de Analytica. "El sector energético es uno de los que mayor crecimiento tuvo, y será similar a la soja en cuanto a la tracción de la economía. Los sectores de servicios e infraestructura también van a crecer. Hay que mirar entonces cuáles son los sectores con más demanda de empleo para los próximos años y lograr recursos capacitados para ellos".

3- Exceso de empleo público, con puestos en el Estado que están duplicados o triplicados

"El gran desafío es volver a generar empleo en el sector privado", dice María Laura Cali, directora de SEL Consultores. "De 2011 a la fecha el empleo privado creció en apenas 250.000 puestos de trabajo. Durante ese mismo período, el empleo público pasó de 3.450.000 a 4.000.000 puestos, según Fiel. "Además es de baja productividad para la economía", explica Bour.

4- Erradicar el trabajo informal. Lograr empleo de alta calidad y mayor productividad

El 40% del empleo en la Argentina es no registrado, de baja calidad, de baja productividad y de baja remuneración. "Es un gran desafío convertir los casi 6 millones de puestos de trabajo informales (tanto asalariados como cuentapropistas) en empleos formales", dice Colina.

Es clave incentivar a las pymes para que se animen a crecer y a tomar gente, según la opinión de Álvarez. "En los últimos años la Argentina perdió empleo de calidad, se pudo advertir un goteo importante . Para cambiar la dinámica es central que el gobierno plantee un beneficio fiscal para las pymes, que son las principales generadoras de trabajo". Para ellas, las durísimas leyes laborales hacen que se tenga temor a tomar nuevos empleados por los juicios que pueden llevar adelante.

5- Recuperar a la población económicamente activa (PEA)

"La PEA cayó por las políticas públicas y los programas de subsidios", dice Juan Luis Bour, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). "En 2012 había una tasa de actividad del 47%, mientras que hoy estamos en el 44,8%. Esto quiere decir que entre estos años aumentó la población en 2.5 millones de personas, pero muy pocos entraron al mercado laboral ya que la tasa de actividad cayó dos puntos y medio".

¿Por qué hay menos gente en edad de trabajar que no busca trabajo? Es el efecto desaliento. Responden a la encuesta que no buscan trabajo aquellas personas que, después de varios meses, o años, bajan lo brazos y afirman a los encuestadores que ya no buscan trabajo. Ellos no figuran como desocupados.

"También hay que activar a las mujeres en edad de trabajar que hoy están en la inactividad laboral, para que se incorporen al mercado de trabajo", recomienda el director de Idesa.

6- Costos laborales

Son demasiado elevados para los inversores con respecto a la región. "No se contrata gente porque los costos no dan", explican desde Fiel. El costo laboral ajustado por productividad cayó por efecto de la devaluación después de 2001. Por ejemplo, un sueldo de 1000 dólares después de la devaluación pasó a 300 dólares, pero ahora está en 1800 dólares, lo que desalienta la inversión. Según Bour, perdimos la capacidad de invertir. A Chile, por ejemplo, le cuesta menos importar un auto desde Corea que desde Argentina. Además, la presión impositiva en general es la más alta de América latina.

7- De los planes al trabajo de calidad y bien remunerado

El 28,6% de los hogares del país tiene algún plan social. El último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la UCA, muestra que hay 62 diferentes planes sociales.

8- Ganancias

Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), las inconsistencias que presenta el esquema actual de cálculo del impuesto a las ganancias de personas físicas, que ha derivado en un insostenible aumento de presión tributaria para los trabajadores alcanzados, hace indispensable que se discuta seriamente una reforma general de este impuesto. Sin embargo, aunque el próximo gobierno ya anunció modificar el piso y las escalas de Ganancias, se trata de una parte significativa de los recursos fiscales del gobierno y en consecuencia toda modificación va a significar un costo fiscal significativo.

9- Sindicatos, conflictividad y ausentismo

"Una mesa de enlace coordinada por el gobierno entre trabajadores y empresarios debería lograr a que todos contribuyan positivamente a la etapa que comienza", dice Álvarez. También opina que hay extender el horizonte de previsibilidad del país, y que debería haber una sola paritaria anual, siempre y cuando se pueda controlar a la inflación.

La conflictividad laboral presentó en septiembre un muy fuerte aumento de los paros y de los despidos y una disminución de las suspensiones. Los paros –según números de la consultora tendencias Económicas– involucraron a 2,4 millones de trabajadores y la duración de los conflictos fue 25% mayor. Los despidos aumentaron en 2,4 veces frente a septiembre de 2014, Los acuerdos entre el sector empresario, los sindicatos y el gobierno van a necesitar un complejo equilibrio en el que todos cedan, pero todos ganen.

El ausentismo también representa un problema que hace que, junto a otros factores como los costos laborales, caiga la productividad.

10- Poder adquisitivo

El gran desafío, quizás el mayor de todos, es normalizar la economía, que los costos laborales no sean más altos que los de la región, eliminar el exceso de regulaciones, abrirse al mundo, sin que el asalariado pierda en términos reales su poder de compra.

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