
El fondo Hicks deja el negocio agrícola
Vendió un semillero a una firma local
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El fondo norteamericano Hicks, Muse, Tate & Furst Incorporated, propietario de Cablevisión, acaba de venderle a la firma de capitales nacionales Kiñewen SA, dedicada a la producción agrícola, su único activo agropecuario que tenía en la Argentina, constituido por el semillero Produsem SA.
Después de haber comprado el semillero en 2000, Hicks decidió desprenderse del 100% de los activos que tenía en esa empresa, con sede en Pergamino, tras casi tres meses de negociaciones con Kiñewen SA, que hoy siembra unas 25.000 hectáreas en la zona próxima a la localidad santafecina de Rufino y posee, además, una planta para acopiar unas 45.000 toneladas de granos.
Entre los propietarios de Kiñewen SA, ahora a cargo de Produsem, se encuentra el productor Aimar Dimo, integrante de la comisión directiva de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y socio de la empresa de biotecnología Bioceres SA, que ya se convirtió en el nuevo presidente del criadero de semillas.
Además de Dimo, un grupo empresarial con sede en Rosario sería otro de los nuevos dueños de la firma que manejaba el fondo inversor norteamericano Hicks, Muse, Tate & Furst Incorporated.
Debido a que las partes sellaron un acuerdo de confidencialidad para no difundir cuánto se pagó por la venta, no trascendieron cifras exactas sobre la operación.
No obstante, operadores del mercado estimaron que el criadero, que tiene capacidad para llegar a procesar unos 4 millones de kilos de semillas, podría haberse vendido en un valor en torno de los 3 a 4 millones de dólares.
Más allá de esas presunciones, se pudo saber que Kiñewen SA se hizo cargo de una deuda por unos 2 millones de pesos que tenía Produsem y por la cual había enfrentado un concurso de acreedores.
"Los nuevos dueños van a seguir con la línea de trabajo de Produsem, mantendrán esta marca y buscarán tener en 2006 el 10 por ciento del mercado de alfalfa forrajera [se utiliza para alimentar la hacienda] y llegar a participar en el 20% del negocio del maíz colorado [un producto con el cual se puede elaborar aceite, cereales para el desayuno y palitos de maíz, entre otros usos]", dijo a LA NACION Carlos Rojas Vieyra, de la consultora Ipartner, que está transitoriamente a cargo de la gerencia general de la empresa.
En la actualidad, el semillero tiene una participación en alfalfa del 3% sobre un mercado que mueve unos 35 millones de dólares por año, aproximadamente. En tanto, en maíz colorado posee casi el 10% de un negocio que en la Argentina ya alcanza los 7,5 millones de dólares.
"La empresa piensa mantenerse en el mercado con productos no transgénicos. Ya está con alfalfa y maíz colorado. Pero esto no implica que no pueda después ir a otros cultivos", señaló Rojas Vieyra.
Un punto importante por tener en cuenta es que en el cultivo de alfalfa los nuevos propietarios seguirán adelante con un convenio de vinculación tecnológica que une a la empresa desde hace varios años con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
"Se va a tratar de invertir todo lo necesario para crecer del 3 al 10% en alfalfa y del 10 al 20 por ciento en maíz colorado. Todo esto se hará porque Kiñewen SA tiene pensado un plan de expansión", subrayó el consultor de Ipartner.
Las negociaciones
La negociación por la venta de Produsem se desarrolló durante casi tres meses en medio de un gran hermetismo. En la operación, que se terminó de concretar anteayer, intervino un representante que el fondo Hicks había designado en Buenos Aires para poder acordar sin inconvenientes su desvinculación del semillero.
"Esta operación se hizo porque Kiñewen quiere integrar toda la cadena [del negocio agropecuario], vinculándose con la producción de un semillero. Se va a tratar de afianzar la calidad de los productos que ya están en el mercado de semillas", afirmó Rojas Vieyra, que momentáneamente también está siendo acompañado por Luis Carrillo en la gerencia general de la compañía.




