
Expectativa por el comienzo de la semana grande
Las subastas de Arroyo y Roldán concentran lo mejor de la pintura argentina ofrecida durante el año
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En un clima de indisimulada emotividad se realizó esta semana el remate convocado por Saráchaga. El inesperado fallecimiento de Martín Saráchaga, director, junto con su hermano Juan Antonio, de la empresa de la calle Juncal, exigió el mayor de los profesionalismos al equipo responsable de la subasta, que supo encauzar la desfavorable situación hasta alcanzar un positivo resultado después de tres activas jornadas de martillo.
A la hora de la verdad, que es cuando se adjudican los lotes que pasan por la tarima, una espléndida tapicería francesa de la manufactura de Aubusson, tejida sobre un cartón de Boucher, fue pagada 29.150 dólares. Entre las pinturas de escuela europea se destacó una tela portuguesa de Alberto Pinto, que logró 11.210 dólares. El arte argentino alcanzó su valor mayor en los 8970 dólares que costó un pequeño pastel de Fernando Fader. Un antiguo poncho pampa, de los llamados "de guarda atada", se pagó 8950 dólares, mientras que otro poncho también pampa, que había pertenecido al coronel Boers cuando comandaba el fortín San Carlos, le costó 5050 a su nuevo propietario. Entre los muchos lotes de platería criolla señalamos un completo recado litoraleño, que llevó el nivel de la puja hasta los 9530 dólares.
Tras la subasta de Saráchaga, el mercado se prepara para recibir, en cuatro sucesivas jornadas de remate, un total de cuatrocientas muy importantes pinturas y esculturas argentinas. Tan significativa oferta se canalizará en las convocatorias que han efectuado Arroyo, la joven galería que no desdeña la operatoria de las subastas en su actividad anual, y Roldán, la tradicional casa que tantas noches de satisfacción dió al mercado del arte local.
Arte argentino en Arroyo
Hoy y mañana puede visitarse en las salas de esta galería la exposición de los lotes que integrarán su subasta de arte argentino, por realizarse el martes 27 en el Caesar Park Hotel. Manuel Ramón y Augusto Mengelle, directores de Arroyo, han preparado un catálogo con 120 lotes parejos que reflejan el desarrollo del arte en el siglo XX. A partir de una espléndida "Pirámide de Mayo", realizada por Eduardo Sivori en 1904, el remate alcanza trabajos recientes de Carlos Alonso, Gorriarena, Dávila y Nigro.
Una muy completa sección de esculturas sobresale en la venta. Desde "La silla barroca", última pieza realizada por Lucio Fontana en nuestro país, hasta "Dulce Francia", obra con la que Curatella Manes ganó la medalla de plata en la exposición de París en 1925, pasando por una versión en escala reducida de "La elocuencia", una de las cuatro figuras que Emile Bourdelle concibió para flanquear su monumento al general Alvear.
En materia de pintura, señalamos "Viejo leyendo", sin duda el más importante trabajo de Miguel Victorica que haya salido a subasta pública, y "La viajera" e "Hilandera", dos de las figuras que Jorge Bermúdez realizó hacia 1920, cuando residía en Catamarca. De Fernando Fader se ofrecen un típico tema de caballos y un clásico paisaje de su período mendocino. Raúl Soldi está representado por un soberbio desnudo de 1950, pleno de inspiración goyesca. Y en materia de marinas, Justo Lynch cuenta en el catálogo con un magnífico "Atardecer". También ofrece Arroyo un conjunto de "raros", esos artistas cuyas altas calidades no suelen coincidir con la fluidez de su acceso al mercado: Augusto Marteau, Wladimiro Melgarejo Muñoz, Estanislao Guzmán Loza, Gerardo de Alvear, Miguel Viladrich. Buena oportunidad entonces para, por lo menos, tomar contacto con sus obras.
La subasta de Roldán
Si bien incluye una interesante selección de alhajas y de muebles, la venta presentada por la casa de la calle Rodríguez Peña es, indudablemente, fuerte en pintura argentina. Más de 270 obras, que pueden verse hoy y hasta el martes de 10 a 13 y de 16 a 21, han sido elegidas para ser puestas ante el martillo de Javier y José María Roldán a partir del miércoles. Es ineludible hacer referencia a "Mi amigo en la ventana" y a "Homenaje a Sibellino", dos importantísimos trabajos de Emilio Pettoruti que están reproducidos en las portadas de los dos tomos del catálogo. La también privilegiada posición de las contratapas fue acordada a una "grafía" de 1963 de Xul Solar y a un tema portuario de gran tamaño del maestro Pío Collivadino. Las cuatro obras merecen un destino de gran colección.
Pero hay mucho más en las salas de Roldán. Por ejemplo, "Día de sol", obra de 1928 de Benito Quinquela Martín, expuesta en varios países europeos, la más importante pintura del maestro de La Boca salida a la venta en los últimos años. Si el mercado se muestra tan receptivo como esta obra merece, será el momento en que Quinquela ingrese en el exclusivo club de los artistas de "más de 100.000 dólares". En un trance análogo podría encontrarse Raúl Soldi, de quien Roldán ofrece un importante trabajo (124x180 cm) con tema alegórico a la música. Del maestro uruguayo Pedro Figari se presentan un típico "Candombe" y un colorido tema de circo.
También el arte contemporáneo está bien representado en esta subasta. Obras de Carlos Alonso, Rómulo Macció, Luis Felipe Noé, Ernesto Deira, Miguel Ocampo, Josefina Robirosa, Adolfo Nigro, Ana Eckell, Luis Benedit, Rogelio Polesello, Marcos Borio, Ernesto Bertani, Nicolás García Uriburu y Remo Bianchedi ponen el toque de actualidad en un mercado que, en forma tan sostenida como creciente, requiere producción contemporánea.





