Fuerte superávit comercial en 2002
La devaluación no contribuyó con las exportaciones, que cayeron un 5% con respecto a 2001; las importaciones, un 56% abajo
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La decisión del Gobierno de devaluar y apostar a las exportaciones como motor de reactivación no tuvo el resultado esperado durante 2002. Al menos, eso es lo que se desprende de los números de la balanza comercial que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer ayer.
Si bien el intercambio comercial terminó 2002 con un balance superavitario de US$ 16.358 millones, contra los US$ 6289 millones que se obtuvieron en 2001, eso se debió a la brusca caída que experimentaron las importaciones, al bajar un 56 por ciento. Además, cayeron las exportaciones un 5 por ciento.
Las ventas al exterior alcanzaron durante los últimos doce meses US$ 25.346 millones mientras que en 2001 se recaudaron US$ 26.610 millones, es decir un 5% más. Entonces, los exportadores no contaban con la ventaja competitiva que les brindó la devaluación y, así y todo, vendieron más que el año pasado.
Como contrapartida, las importaciones sintieron el golpe de la devaluación y la revalorización de la divisa norteamericana: en 2002 cayeron un 56 por ciento, al bajar de US$ 20.321 millones que ingresaron en mercaderías desde el exterior en 2001 a US$ 8988 millones recaudados el año pasado.
La disminución en las exportaciones, según mostró el Indec, estuvo relacionada con los menores precios de los productos vendidos, mientras que la caída en los volúmenes enviados tan sólo fue del uno por ciento.
Distinto fue en las importaciones, donde la caída del 56% estuvo impulsada por una baja del 53% en los volúmenes y sólo del tres por ciento en los precios.
Mientras tanto, durante el último mes del año la situación fue similar, en cuanto al signo negativo que resultó tanto en ventas como en compras al exterior. Las exportaciones sumaron 1960 millones de dólares, apenas 4 millones menos que en igual mes de 2001, mientras que las importaciones totalizaron 781 millones, un 16 por ciento menos. En septiembre, cuando subieron un 2%, las ventas al exterior quebraron la tendencia declinante que se venía registrando desde inicios de año, y si bien diciembre cerró prácticamente sin cambios, fueron cuatro meses de pequeñas subas interanuales.
Los mismos destinos
Durante 2002 el Mercosur significó para la Argentina el primer destino de sus exportaciones, ya que hacia allí fue el 21% de las ventas realizadas. En segundo lugar se ubicó, muy cerca, la Unión Europea, con un 20% y el Nafta, con el 15 por ciento.
Sin embargo, el organismo explicó que la caída del 5% que las exportaciones tuvieron en 2002 es consecuencia de la disminución de los envíos al Mercosur, que cayeron un 25 por ciento.
"En este caso tuvo una decisiva incidencia la disminución en la exportación de vehículos, de máquinas y aparatos eléctricos y de productos químicos, entre las manufacturas de origen industrial.
También cayeron las ventas de petróleo crudo y de cereales, entre los productos primarios", destaca el informe del Indec.
Las ventas a la Unión Europea crecieron un 11 por ciento, mientras que en el resto de los destinos no se produjo una variación significativa.
El documento del Indec explica que el aumento se debió a la suba en las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario, en particular oleaginosos a los Países Bajos, y de carnes, mayoritariamente a Alemania.
En cuanto a las importaciones, persistió la caída durante los doce meses del año pasado.
En diciembre, los productos donde se verificó un mayor descenso fueron gasoil, libros y aceites de crudos de petróleo. Durante 2002, las compras desde el exterior bajaron, en promedio, un 60 por ciento en relación con 2001.
El regreso del negocio de la carne
Se cumple hoy un año de la reanudación de las exportaciones de carnes bovinas hacia la Unión Europea (UE), luego del cierre de este mercado, el 13 de marzo de 2001, tras el retorno de la fiebre aftosa al rodeo nacional.
Según informó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en este tiempo la recuperación de la confianza en la producción agroalimentaria argentina se refleja en 59 mercados abiertos a las carnes vacunas y en los 2071 millones de dólares provenientes de exportaciones de carnes, lácteos, cueros crudos, miel, pescado y otros productos comestibles de origen animal que certificó el Senasa durante 2002.
El aniversario difiere en una semana del primer año sin registro de fiebre aftosa en el territorio nacional, que se cumplió el 23 de enero último, luego de la más grave epidemia en la ganadería argentina, que alcanzó los 2100 focos de la enfermedad. El control se basó en la obligatoriedad de vacunar totalmente la hacienda.






