Hay despidos y retiros voluntarios en Renault
La firma se adapta al mercado recesivo
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La empresa automotriz francesa Renault demoró el anuncio de reestructuración de personal hasta ayer para evitar que se mezclara con la campaña electoral. Una vez pasados los comicios, envió un comunicado a la Bolsa porteña en la que informó cómo afrontará una crisis que golpea a toda la economía, pero especialmente al mercado de vehículos.
La nota firmada por el presidente, de Renault Argentina, Manuel Antelo, aduce que el ajuste responde a la "grave situación económica que atraviesa la industria automotriz" y persigue el objetivo de "garantizar la perdurabilidad de la sociedad". El mercado interno, después de rozar las 450.000 unidades en tres años de la década del noventa, cayó a 330.000 en 2000. Fuentes del sector prevén que se contraerá a 170.000 en 2001, lo que supone una merma del 48% respecto del año anterior.
Renault dejará en la calle, por un lado, a 300 empleados que están fuera del convenio colectivo de trabajo. Esta reducción afecta, por tanto, al personal de administración ubicado en la sede central de Buenos Aires y en la planta de Córdoba, así como al de las filiales comerciales. La indemnización de estos despidos demandará 16 millones de pesos, según reconoció la compañía.
El ajuste, por el otro lado, implica un plan de retiro voluntario para el personal sujeto al convenio colectivo de trabajo. Esto abarca a los 1500 operarios de la fábrica cordobesa. "Aún no sabemos el número de solicitudes que aceptaremos", dijo el vocero de Renault, Luis Cagliari.
El costo de esta decisión para la empresa dependerá de cuántos pedidos de retiros se presenten y sean concedidos por la sociedad. El plan de competitividad automotriz, firmado en mayo pasado por el Gobierno, las empresas y los sindicatos, impide que sean echados los empleados bajo el convenio de trabajo. Las suspensiones de personal ya se vinieron reiterando y profundizando en Renault a lo largo del año. Si bien casi todas las diez terminales en la Argentina están suspendiendo, Renault se convirtió en la primera en despedir. La filial local del grupo francés, que incluye también a empresas de seguros, crédito y autopartes, emplea a 3500 personas.
Cagliari negó que Renault planee cerrar su planta en la Argentina. "Justamente, esta reestructuración apunta a adaptarnos al mercado para seguir compitiendo", dijo.





