Impondrían en Francia trabas para el poroto alubia argentino
Productores de ese país quieren prohibir su uso en la preparación de un plato típico
1 minuto de lectura'
CASTELNAUDARY, Francia (Le Monde).- No se ha hablado más que de eso el 1° del actual, durante la fiesta del cassoulet en Castelnaudary (en el sudeste de Francia). ¿Vamos a asistir a operaciones de falsificación del plato que da la gloria a la ciudad? La guerra entre el cassoulet de Toulouse, el de Carcassonne y el de la cuna de la receta -el único auténtico- alimenta regularmente la crónica. Pero hoy, con la llegada de los grandes grupos de distribución y de las multinacionales de platos ya preparados, el peligro estaría a las puertas de la ciudad de Lauragais.
Algunos miembros del sindicato de conservadores de la ciudad, como el de dueños de restaurantes, quieren apresurarse para obtener lo más rápido posible, ante la insistencia europea, la indicación del origen geográfico a fin de protegerse de los expertos en falsificaciones.
Cuestión de nombre
Si bien se beneficiará con esta garantía, el verdadero cassoulet de Castelnaudary tendrá que llevar un nombre y tener su etiqueta para distinguirse de los otros. Lo que despierta el debate es el contenido de la caja de cassoulet.
Los dirigentes de las empresas más reconocidas de Castelnaudary han tomado la decisión de no utilizar a partir de 2003, para elaborar el verdadero cassoulet, más que productos locales. No será difícil con la salchicha y el lomo (la cría de cerdos de granja del Sudoeste puede responder a esta demanda), y tampoco lo será con el encurtido de pato. Por el contrario, con los porotos el asunto es más delicado.
En efecto, hasta una fecha muy reciente, los fabricantes utilizaban, sobre todo, porotos de la Argentina. Y es necesario, ya que se sabe que la producción anual de este cassoulet (18.000 toneladas, de las cuales 14.000 son de Castelnaudary) aumenta constantemente.
Desde hace cinco años los productores de porotos de Lauragais desarrollan esta producción rápidamente: 20 hectáreas de cultivo al principio, y hoy se está en las 200, y es posible aumentar hasta 400 sin mayores dificultades. Pero los conservadores están un poco nerviosos porque si el poroto argentino vale menos de 1 euro el kilo, el de Lauragais oscila alrededor de 1,5 euro.
"Seré intransigente, ningún cassoulet de Castelnaudary que esté orgulloso de serlo podrá contener porotos sudamericanos", destaca Serge Vialette, influyente presidente del sindicato de productores de porotos que es también el gran maestro de la cofradía del cassoulet...





