
Los modelos de lenguaje son cada vez más grandes y para alimentarlos los desarrolladores deben apelar a su imaginación
8'minutos de lectura
Hasta hace muy poco, los analistas se preguntaban abiertamente si la inteligencia artificial (IA) no sería la sentencia de muerte de la fabricante de software Adobe. Las nuevas herramientas que crean imágenes a partir de texto, como DALL-E 2 y Midjourney, parecían destinadas a decretar la obsolescencia de la edición de imágenes que ofrece Adobe. Incluso en abril, el portal de noticias financieras Seeking Alpha publicó un artículo titulado “¿La IA es la asesina de Adobe?”

