
La pobreza creció a 32,3% en el primer semestre, según el Indec
El Indec informó un aumento en los primeros seis meses del año; había sido de 28,2% a fines de 2025; hay 15,4 millones de pobres en el país; en el Gobierno creen que se trata de un alza temporal en el indicador
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Por la aceleración de la inflación y el freno en los ingresos desde fines del año pasado, la pobreza cortó la baja que mantenía desde hace más de un año y medio en la Argentina, y aumentó a un 32,3% en el primer semestre del año, según datos oficiales. El Gobierno afirma que es un fenómeno temporal.
Actualmente, hay 15,4 millones de pobres en todo el país, si se proyecta a todo el territorio nacional la encuesta oficial, según calculó la consultora especializada ExQuanti. En un semestre, se sumaron a la pobreza unos dos millones de argentinos (a fines del año pasado eran 13,4 millones).
La indigencia también mostró un avance, de 6,3% a 7,5%, según el Indec. La pobreza infantil pasó de 41,3% a finales de 2025 a 44,5% ahora. Esto implica que hay alrededor de 4,1 millones de chicos pobres entre 0 y 14 años.
La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del organismo estadístico había informado que el primero y el segundo semestre del año pasado reflejaron, para las personas, un 31,6% y 28,2% de pobreza, respectivamente. Esto quiere decir que la pobreza creció más de 4 puntos en la Argentina.
¿Cuáles fueron las regiones con más pobreza? Concordia llegó a 56,2%, o sea, 24 puntos más que el promedio nacional y el segundo peor registro de la ciudad desde 2016 (solo detrás del pico de 65,8% en 2024). Gran Resistencia fue el segundo caso más extremo, con 48,6%. En el AMBA, la pobreza en el conurbano triplica a la de la Ciudad. Los partidos del GBA llegaron a 36,9% de pobreza contra 11,1% en la Ciudad de Buenos Aires.
La información ya había sido anticipada por los especialistas privados que suelen seguir la realidad socioeconómica del país, como la consultora Ex Quanti, la Universidad Católica Argentina (UCA), el Cedlas y la Universidad Di Tella, entre otros. Todos los expertos sumaban en sus cálculos incrementos de la cantidad de pobres, por lo menos, desde hace tres trimestres. Sin embargo, el número oficial superó con creces las estimaciones privadas.
Incluso, en el Poder Ejecutivo ya habían admitido semanas atrás que tendrían una foto desfavorable, de, por lo menos, una suba de dos puntos. Indicaron entonces que el avance de la pobreza llegó de la mano de la “inflación post ruido electoral”, que fue generada, a su vez, por la “incertidumbre y presión sobre el dólar” que había “impactado sobre los precios con rezago”.
Recalcaron igualmente que la inflación deteriora los ingresos de los más pobres, “lo que refuerza la importancia de continuar con el programa económico y con el proceso desinflacionario atado al superávit fiscal”.
En el oficialismo señalaron que la desaceleración de la inflación logrará que en los próximos semestres la situación vuelva a revertirse. Sin embargo, en agosto, las canastas que demarcan la línea de pobreza se movieron por encima del IPC, un signo de que no será fácil retomar el camino de baja.
A su vez, se acumulan 13 meses de retracción del empleo privado asalariado registrado, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), pese a los 500.000 puestos informales y cuentapropistas que nacieron desde 2023, y estimaciones privadas indican que la fuerte recuperación de los ingresos de los ocupados comenzó a perder dinamismo, a pesar de que el índice salarios de julio mostró una recuperación para los salarios registrados.
Vale recordar que, en un contexto de recuperación de los ingresos y baja de la inflación, entre el primer trimestre de 2024 y el tercero de 2025, la pobreza se redujo drásticamente en la Argentina. Entonces, salieron de la pobreza unos 12,9 millones de personas. El Gobierno suele decir que sacó de la pobreza a 14 millones de argentinos. Pero si se tiene en cuenta el final del último gobierno peronista hasta la actualidad, la baja neta lograda por Casa Rosada roza los 2 millones de personas, según datos oficiales.
“Si bien las tasas de pobreza y de indigencia se incrementaron 4,1 p.p. (puntos porcentuales) y 1,2 p.p. en relación al semestre previo, ambas tasas registraron una fuerte baja en relación al primer semestre de 2024. Frente a dicho período, la tasa de pobreza se redujo de 52,9% a 32,3%, en tanto la de indigencia cayó de 18,1% a 7,5%”, escribió el ministro Luis Caputo en X.

La opinión de los expertos
Sobre el futuro, algunos dudan, más allá de las previsiones oficiales. “La evolución más reciente introduce señales de alerta”, indicaron en ExQuanti. La consultora recordó la fuerte caída de los ingresos de los ocupados tras el ajuste realizado por Milei al comienzo de 2024 y luego la mejora del poder adquisitivo (y la baja de inflación) que permitió la reducción de la pobreza. “Dicha recuperación comenzó a perder dinamismo; desde el tercer trimestre de 2025, el índice general permanece prácticamente estancado”.
“El freno en la recuperación de los ingresos reales de los ocupados parece reflejarse rápidamente en la evolución de los indicadores de pobreza”, agregaron. Y en un dato que suma al malestar general que se ve en las encuestas de opinión por el “no llego a fin de mes”, recordaron que en el primer trimestre de 2026 el ingreso medio real de los ocupados se ubica todavía un 13% por debajo del nivel registrado en el tercer trimestre de 2017.
“El aumento en la pobreza durante el primer semestre de 2026 que publicó el Indec no es una sorpresa; más bien confirma una tendencia que ya veníamos observando a finales del año pasado”, dijo Leopoldo Tornarolli, investigador del Cedlas cuando LA NACION lo consultó.
“Aunque en el segundo semestre de 2025 se observó una caída, al mirar al interior de ese semestre ya se podía ver una suba entre los trimestres 3 y 4, la que continuó durante los dos primeros trimestres de 2026. La magnitud de la suba fue tal vez más importante de lo que esperábamos, más de cuatro puntos, aunque no tan grande en indigencia, donde fue algo más de un punto”, dijo. “Detrás de esta evolución hay dos factores principales: la suba en la inflación que se dio entre mayo de 2025 y marzo de 2026, y el poco dinamismo que muestra el mercado laboral sector registrado”, afirmó.
LAS TASAS DE POBREZA Y DE INDIGENCIA SE UBICARON EN 32,3% Y 7,5% EN EL PRIMER SEMESTRE
— totocaputo (@LuisCaputoAR) September 24, 2026
✅ Si bien las tasas de pobreza y de indigencia se incrementaron 4,1 p.p. y 1,2 p.p. en relación al semestre previo, ambas tasas registraron una fuerte baja en relación al primer semestre de…
“La baja de la inflación de los últimos meses posiblemente implique que esta tendencia a la suba en la pobreza ya se haya detenido, pero para retomar una senda más sostenible de reducción en la pobreza es necesario un mercado laboral más dinámico que el que viene mostrando Argentina”, cerró.
“Los datos muestran incluso un aumento con respecto al primer semestre del año pasado, tanto en pobreza como en indigencia”, afirmó a este medio Agustín Salvia, coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, que agregó que la tendencia cambió a partir del tercer trimestre de 2025. “Ahí empezó a subir, pero lo más importante es la persistencia de un núcleo estructural de pobreza crónico, que incluso ningún gobierno pudo perforar, si no es a través de burbujas de consumo o de endeudamiento”, completó.
Además de la aceleración de la inflación que se vivió en los últimos meses, para el sociólogo de la UCA, la pobreza subió también por “el dinamismo de la actividad económica y el deterioro de la calidad del empleo”. Mencionó además la ralentización en la recuperación del ingreso y el impacto de los ajustes relativos en los presupuestos familiares. “La protección de las transferencias sociales fue clave para que la cosa no se ponga más difícil”, dijo sobre la Asignación Universal por Hijo (AUH) y otras ayudas. “Sin esos ingresos se duplicaría la tasa de indigencia”, aclaró Salvia.
“La pobreza puede aumentar por el lado de los ingresos, que crecen menos que la canasta básica alimentaria, o por el lado de las cantidades, un aumento de la inactividad laboral o el desempleo entre los adultos de los hogares cercanos a ser pobres”, afirmó el director de Idesa, Jorge Colina.
“Mirando los datos del Indec del primer semestre de 2026 y comparando con los del segundo semestre de 2025, surge que el aumento de la pobreza no sería por el lado de los ingresos, ya que los ingresos de los hogares pobres aumentaron 18% y la CBT aumentó también 18%. Estaría siendo más por el lado de las cantidades, en términos de que más gente adulta en los hogares de menores ingresos estaría en la inactividad laboral o en el desempleo”, dijo.



