
Es la capital financiera de Italia; cosmopolita, pero también con apego a ciertas tradiciones
Milán es el centro financiero y de negocios de Italia. Y aunque oficialmente no es la capital, para muchos ocupa ese lugar por su dinámica. Más internacional que otras ciudades del país, no hay que perder de vista que su población local también está apegada a las tradiciones, a su cultura, y esa es una barrera que los emprendedores deben atravesar. Iniciar un proyecto y registrarlo lleva tiempo y hay que superar una serie de obstáculos derivados de la burocracia italiana y de un sistema tributario complejo. A diferencia de lo que pueden ser localidades más chicas, las fuentes consultadas por LA NACION recalcan que tener los “papeles en regla” es crucial para insertarse en el mercado.
