
Los gigantes apuestan todo a la inteligencia artificial, pero cada uno a su manera; muchos comparan este momento con la llegada de Internet, los smartphones y la computación en la nube
¿Qué estoy logrando concretamente con esta videollamada? Jared Spataro está a un solo clic de averiguarlo. El jefe de software de productividad de Microsoft abre una barra lateral del servicio de videoconferencia Teams y en menos de 30 segundos, en algún lugar de los vastos centros de datos de la empresa, un modelo de inteligencia artificial (IA) analiza la grabación de lo ocurrido hasta el momento en esa reunión virtual. Luego aparece un resumen alucinantemente preciso de las preguntas de su interlocutor y de las respuestas de Jared. “Esta no es la IA de la que hablaban antes”, dice Jared con una sonrisa, sin poder contener su entusiasmo.

