
El que está bajo amenaza es el gigante del comercio electrónico, y no al revés
Cuando Amazon anunció la compra de Whole Foods Market por 13.700 millones de dólares, en 2017, venía de un par de intentos fallidos de reforzar su negocio en el sector de alimentos, algunos incluso imaginados por el propio Jeff Bezos. Una de esas ideas había sido desarrollar una especie de “camión de helados para adultos”, que recorrería los barrios con luces intermitentes y tocando bocina para vender carne premium, ostras shigoku, juegos para Nintendo, y otras bondades. La idea fue discretamente descartada. Otra había sido crear un producto tan, pero tan exclusivo que solo Amazon pudiera abastecerlo: la respuesta fue la “hamburguesa de una misma vaca”, hecha de carne de un solo ejemplar de la raza wagyu. En el sitio web de la empresa sigue figurando, aunque “sin stock de manera permanente”.

